domingo, 17 de febrero de 2008

Disturbia

Disturbia: floja, muy floja resulta esta nueva revisión del clásico de Hitchcock y obra maestra absoluta, La ventana indiscreta. Y es que resulta de lo más complicado copiar el encanto de la cinta de Hitchcock y adaptarlo al "nuevo mundo" repleto de avances tecnológicos manipulados por hormonados adolescentes. Y es que donde teníamos a James Stewart, tenemos ahora a un simpático Shia LaBeouf (lo mejor de toda la cinta sin duda), y donde estaba Grace Kelly ahora está una guapísima -eso si- Sarah Roemer. También aparece un discreto David Morse como malo malísimo, que se dedica a asustar al vecindario y a como buen villano que se precie, adelantar sus planes maquiavélicos delante del prota. Y por último, una discreta Carrie Anne Moss como madre del problemático chico. Por lo demás, Disturbia acaba siendo un thriller demasiado irregular y que hace aguas en todo momento, insuso y carente de intriga y emoción, no llega a conectar con el público salvo en contadas ocasiones. Parece que su director, D.J Caruso, (claro que con ese nombre que cabría esperar) no tenía muy claro que tono darle a su obra, así que decidió preparar un revoltijo con una primera parte que roza la comedia más absurda y nefasta; y una segunda parte con algunos toques de tensión y 15 minutos finales de malísimo psycho-thriller (con persecución incluída por supuesto). Evidentemente, la jugada no le ha salido bien, ya que parece más preocupado en resaltar el humor de los primeros 30 minutos, que de dar una resolución bien expuesta -y bien realizada- al final de la cinta. El guión resulta previsible, además de estúpido. Los líos de un trío de adolescentes con todas sus conjeturas sobre lo que está pasando esta muy tocado. Además todo resulta tan poco vistoso que da vergüenza que ocurra lo que piensas que es demasiado obvio para ocurrir. Un pequeño resumen de Disturbia: chico problemático, chico no puede salir de casa, vecina buenorra, amigo tonto, vecino psicópata, espío a mi vecina la cachonda, espío al vecino raro, sospecho de que mi vecino es un asesino, se lo comento a mi nueva amiga y futuro -espero- rollo y al amigo tonto, me gusta la vecina, nos enrollamos en la cama, sigo observando a mi vecino y mata a una persona, mando a mi amigo a investigar, resulta que no era malo; no, espera, al final si que es un cabrón. Pararé por no destrozar el final, pero básicamente esto es lo que nos espera, una estupidez hecha guión y aderezada, eso si, de exultante música comercial 100% MTV. En resumen, Disturbia resulta una cinta plana, sosa y mal realizada. Lo peor de todo, es que se nos vende como una cinta homenaje al clásico La ventana indiscreta, cuando verdaderamente resulta un insulto a la memoria del genio del suspense. Hitchcock te recreaba más tensión y suspense con los pasos de un hombre caminando que los 90 minutos que dura la cinta de Caruso. Tanto los personajes (arquetipos de adolescentes americanos) como la nula originalidad del guión con situaciones de lo más previsibles y un final acorde con todo lo visto anteriormente, hacen de Disturbia una nueva revisión -fallida- de La ventana indiscreta, que sustituye las limitaciones físicas de Stewart, por limitaciones tecnológicas. Irregular thriller de intriga donde lo único que sobresale es la simpática actuación de Shia LaBeouf. Más que Disturbia..., turbia diría yo que te ha salido la película Caruso; así vas mal amigo. Puntuación: 4 sobre 10.

1 comentario:

Davotanko dijo...

Uno de los peores thrillers que he visto en mi vida. Aburrida, poco convincente y finalmente formada por diversos factores que no terminan de definir el estilo de la pelicula. Muy mala.