jueves, 28 de febrero de 2008

Sweeney Todd, el barbero diabólico de la calle Fleet

Sweeney Todd, el barbero diabólico de la calle Fleet: primera escena, primera canción, primera decepción. Esa fue mi impresión tras los primeros 5 minutos de Sweeney Todd, y tras unos títulos de crédito iniciales -eso si- de lo más originales y conseguidos.

Antes de nada, diré que no soy muy aficionado a los musicales; de hecho los aborrezco y únicamente me ha gustado el clasicazo y obra de arte Cantando bajo la lluvia, y la modernísima visión del siempre visionario Baz Luhrmann sobre el Moulin Rouge. Pero con Sweeney Todd tenía serias esperanzas para abandonar mi tendencia de desechar los musicales. Desgraciadamente no ha sido así.
Personalmente, no la definiría estrictamente como un musical, sino como una sucesión innecesaria de reflexiones entonadas por parte de los protagonistas, carentes de intensidad y emoción y rayando la pesadez en momentos como cuando el joven marinero canta su amor a Johanna (véase, I feel you... Johanna). Una vez vale, dos pase aún, pero no repitamos esta patochada de canción por tercera vez por favor. Te entran ganas de coger las cuchillas de afeitar del propio Depp y cortarte las venas antes de que acabe la canción-reflexión-pensamiento del marinero.

Sencillamente, si vas a hacer un musical, asegúrate de que las canciones incluidas conecten con el público, rebosen grandiosidad, fluyan entre los minutos de la cinta y conecten las escenas; pero desgraciadamente, esto no ocurre en Sweeney Todd (por lo menos para mi) ya que las canciones acaban cansando y aburriendo al personal hasta el mismo coma (y recen porque no las repitan), no existe ningún virtuosismo ni puesta en escena destacable (salvo la intervención de Todd por la calle buscando "clientes") y la música acaba resultando monótona y carente de ritmo, pecando de falta de fuerza musical; requisito indispensable en cintas de este género.

En cuanto al guión de Sweeney Todd, tenemos a un barbero al que en el pasado, el juez Turpin, le arrebató a su mujer e hija, y lo encarceló por un crimen que nunca cometió. 15 años después, el barbero buscará venganza volviendo a un gótico Londres y reabriendo una vieja barbería en la calle Fleet encima de la tienda de empanadas de la señorita Lovett (lo mejor de toda la cinta). Con un simplista guión, el primer asesinato de Todd se hace esperar casi media hora, y para verlo tendremos que soportar una extensísima presentación de personajes, unas 5 aburridas canciones y los típicos flashbacks que lo único que hacen es romper el ritmo de la obra. Pero no todo iba a ser malo en Sweeney Todd, ya que si en algo es bueno Tim Burton es en crear mundos bizarros, oscuros y aterradores. Sweeney Todd es toda una declaración de intenciones y más que nunca lleva el sello Burton inscrito en ella.

Adaptando el musical que Stephen Sondheim compuso en 1979, Burton crea un peculiar retrato sobre la violencia y la venganza que enlaza a la perfección con la estética gótica y mórbida del universo del realizador. Con un Londres muy victoriano, Tim Burton recrea un mundo oscuro y bizarro, rozando lo deprimente y sólo al alcance de muy pocos. Técnicamente, la cinta es casi perfecta, destacando en las obras de Burton la dirección de arte (por la cual se ha llevado el Oscar), el maquillaje, vestuario, ambientación y fotografía.

Los actores se muestran en todo momento entregados con su trabajo, sobretodo una fenomenal Helena Bonham Carter -novia del realizador- como cocinera de unas empanadas un poco "especiales". Johnny Depp por su parte está simplemente correcto y al nivel al que nos tiene acostumbrados. Comentar la sinergia negativa que mantienen ambos protagonistas; actuando mejor en escenas separadas que conjuntas. La conexión o química que existe entre ambos brilla por su ausencia, lo que sin duda resulta un lastre para Sweeney Todd. Resaltar la actuación de un excéntrico Sacha Baron Cohen (donde estará su Ali G...¿?) que pone la nota de humor y nos regala una de las mejores escenas de la cinta junto a Depp (el duelo de barberos).

En resumen, obra correcta pero menor a lo que nos tiene acostumbrados Tim Burton. Sweeney Todd acaba siendo un aburrido musical carente de fuerza musical, repetitivo al 100% y con un simplista guión lleno de fallos y agujeros, donde todo el peso de la cinta recae en la dirección artística y de producción, así como en las interpretaciones de la pareja protagonista (por separado). Totalmente justificada su ausencia en las nominaciones de Mejor película y Mejor director para los Oscar. Puntuación: 6,5 sobre 10.

2 comentarios:

Victoria dijo...

"Sucesión innecesaria de reflexiones entonadas por parte de los protagonistas, carentes de intensidad y emoción y rayando la pesadez en momentos"
jajajajajajjajajjaaj

Pues sí... "I love you, Johanna... I feel you, Johanna..." y lo único que quieres es que Johanna se muera de una vez para que el colega cambie de canción! qué horror...
pero la del final sí que me gustó!! "nothing's gonna hurt you.. not while I'm around..." era pegadiza!
:)

Davotanko dijo...

En lo personal hubo varias canciones que me gustaron. Honestamente hubiera preferido que no fuera un músical sin embargo creo que estuvo muy bien logrado. Lo mejor sin duda Helena Bohan Carter y Sasha Baron Cohen. La ambientación y la fotografía son totalmente Burton y creo que finalmente es un film hecho totalmente para fans de este director.

¡Saludos!