domingo, 2 de marzo de 2008

Promesas del este

Promesas del este: perfecta, perfecta sería la hasta ahora última cinta del realizador canadiense David Cronenberg sino fuera por sus últimos 10 minutos y por algún que otro incomprensible acontecimiento que tiene lugar durante la trama. Y es que parece que David Cronenberg vuelve por sus fueros a su cine "más normal" (o "menos raro") visto en la fabulosa Una historia de violencia, y se aleja de su cine visceral, paranoico y complejo tipo Videodrome, La mosca o eXistenZ.

Y para ello, en Promesas del este vuelve a contar con su amigo Aragorn en la trilogía de El señor de los anillos (Aka: Viggo Mortensen) y con quien tan bien funcionó la conexión con la anteriormente mencionada Una historia de violencia. Además completa el reparto con una correcta Naomi Watts (que no para de trabajar últimamente) y un demasiado sobreactuado -a mi modo de ver- Vincent Cassel, interpretando a un perturbado personaje como el visto en la controvertida Irreversible. La historia de Promesas del este narra la vida por un lado de Nikolai, chófer de una de las familias más importantes del crimen organizado de Europa Oriental; y por otro la de Anna, una comadrona que trabaja en un hospital de Londres muy afectada por la muerte de una adolescente mientras daba a luz.

David Cronenberg, vuelve dispuesto a reinventar de nuevo el thriller de mafiosos como vimos en su anterior cinta. Pero no es tarea fácil, ya que los cimientos del género están en manos de El padrino, Uno de los nuestros, Érase una vez en América y Scarface. Para ello, el realizador retoma aquello en lo que es un verdadero maestro, y al igual que en Una historia de violencia, indaga en el alma humana y su lucha permanente entre los instintos malignos y la voluntad de bondad. Una historia compleja, dura, realista y violenta; muy violenta. Y es que la violencia está muy presente en todo el cine de Cronenberg, y en Promesas del este el director canadiense no iba a hacer una excepción. Nos muestras las escenas violentas tal y como son; expresivas y duras, de un explícito que asusta (muestra de ello es la introducción, al más puro estilo de la reciente Sweeney Todd) y que te obliga a retorcerte en la butaca. Cronenberg es tan inteligente que se sirve desde el primer segundo de metraje para zambullirte en la crudeza de ese mundo tan particular y violento; consiguiendo lo más difícil, impactar en su público; que sabe de sobra a lo que viene.

Destacar la capacidad del realizador para filmar lo más parecido a una organización criminal del este, pero establecida en la Europa Occidental; vista desde dentro hacia adentro, ya que en ningún momento se adentra más allá de las puertas que separan a la mafia rusa del mundo corriente, no conocemos a sus enemigos, pero este silencio (o ausencia buscada a propósito) del entorno de la organización rusa es donde reside el talento y la sabiduría para sellar esta obra y que alcance el punto de inigualable. Nos muestra la mafia de puertas para adentro.

En cuanto al reparto de Promesas del este, destacar a un sobrio y portentoso Viggo Mortensen (el cual se ha desecho completamente de las vestiduras de caballero de la Tierra Media) en la que probablemente sea la mejor interpretación de su carrera, pues construye a un personaje frió, carente de emociones, pero que curiosamente es capaz de emocionar a la pantalla, y al espectador que le está viendo. Como punto álgido de la película y sin duda escena memorable que pasará a la historia tanto por su perfecta escenificación, montaje y dirección como por su crudeza y violencia, es la escena en los baños públicos. Simplemente perfecta y toda una lección de cine para aquellos que amamos este mundo. Tres personajes, un escenario y la excelente decisión de ausencia total de música en favor de unos efectos sonoros magistrales.

Como nota negativa, y restándole 2 puntos del 10 en su puntuación, comentar el irreal comportamiento de Naomi Watts al querer hacer frente a toda una organización mafiosa. No me lo trago, al igual que tampoco me trago ese final Made in Hollywood (besito incluído) entre el frio Viggo y Naomi. Sobraba totalmente la escena ya que hecha por tierra todo lo expuesto anteriormente. Quiero creer que por temas comerciales han decidido cerrar así la historia, y no por carencia de ideas. Por último, fallo imperdonable el doblaje -como siempre- y que la mayoría de la acción verbal se desarrolle en un inglés con acento del este (incluso cuando hablan entre ellos). Quiero creer también que la productora y distribuidora tienen algo que ver en toda esta chapuza.

Pese a todo, Promesas del este resulta una espectacular y genialmente cinta realizada por el siempre controvertido David Cronenberg con escenas memorables y un Viggo Mortensen en estado de gracia llevando las riendas de una magnífica obra. Puntuación: 8 sobre 10.

3 comentarios:

Victoria dijo...

vale... siento que no fuéramos a verla al cine cuando se estrenó... (carita de vuergüenza...)
:P

Jaime M. dijo...

Bueno cariño no pasa nada. Podemos arreglarlo viendo ¿Quien puede matar a un niño? estos 10 días que nos esperan ¿no?

Y sino recuerdo mal, también el comienzo de la saga de Star Wars... osea, la saga antigua ;)

Victoria dijo...

bueno bueno... ya veremos... dije sólo que me lo pensaría! no adelantemos... :P
muak!