martes, 11 de marzo de 2008

Cabeza borradora (Eraserhead)

Cabeza borradora (Eraserhead): la verdad es que no tengo ni idea de como empezar el análisis de la inclasificable ópera prima del contradictorio realizador David Lynch, así que de primeras diré que sin duda alguna, puedo asegurar que es la película más difícil de ver de la era Lynch.

En poco menos de un año, he conseguido hacerme con casi la totalidad de su polémica filmografía y a falta únicamente de ver Dune y Carretera perdida, puedo asegurar que David Lynch es un genio incomprendido. Un genio de las imágenes -que no de las palabras- capaz de armar toda una cinta llena de poderío visual y derrumbar los cimientos clasicistas impuestos por el mundo del celuloide. Y eso que Cabeza borradora es la obra que menos me ha gustado de toda su carrera. No sé si tendrá algo que ver que fuera su inicio en el mundo del largometraje o la complejidad de la obra, pero sin duda, es su película que menos me ha llegado. En ningún momento he conectado al 100% con lo que Lynch quería transmitirme, y eso, en su cine se paga.

La película no presenta una trama convencional (¿os extrañáis?) y la historia se desarrolla ambiguamente entre lo real y lo fantástico. Fue filmada en blanco y negro, en un sórdido entorno de decadencia industrial, alrededor del personaje de Henry Spencer (interpretado por Jack Nance), un hombre nervioso y enigmático que trabaja en una imprenta y dice estar de vacaciones. Henry se reencuentra con Mary, su ex novia, quien le invita a cenar en casa con sus padres. Henry se entera entonces de que ella ha dado a luz a un grotesco ser después de un parto anormal, situación por la cual se ve obligado a casarse. A partir de ese momento, la pareja debe cuidar a la anormal criatura, hasta que Mary, cansada del incesante llanto del crío, decide abandonar la casa. Henry queda al cuidado del ser hasta que finalmente decide deshacerse de él.

La ópera prima de David Lynch adapta el tono malsano y tenebrista de todas sus obras posteriores, sobretodo con El hombre elefante. La trama compleja y por momentos ilógica que abunda en Cabeza borradora no es más que el mundo de David Lynch, un mundo experimental donde lo onírico y lo absurdo se mezclan y diluyen a partes iguales. Sin duda alguna, Cabeza borradora es estéticamente la película más oscura, opresiva y difícil de ver de todas las de Lynch. Por ejemplo, intentar comprender la naturaleza del hijo monstruoso del protagonista resulta absurdo y en vano.

Sinceramente, a mi no me ha convencido, y eso que me considero un ferviente seguidor de todo el cine Made in Lynch. Comienza bien, retratando una agobiante y lúgubre atmósfera industrial donde reside el protagonista de la ¿historia?. En mi humilde opinión, creo que esta cinta se debió quedar en un mero cortometraje y no en una obra efectista. Me ha resultado completamente indigestible, carente de la fuerza que rebosa El hombre elefante, Terciopelo azul o Mulholland Drive. La obra en su conjunto me resulta vacía, claustrofóbica, turbia y desconcertante, pero reconozco su potente originalidad y ejecución. Digna es su puesta en escena y dirección de arte con ese blanco y negro tan especial, esa admiración por los seres deformes y conductas surrealistas, el uso del onirismo como base de su obra, esa autocomplicidad entre Lynch-Nance plasmada físicamente en el peinado de este último, esa incomodidad que está presente en los 90 minutos de duración.

En definitiva, terrorífica visión de como el tedio de una vida gris puede destruir por completo la razón y hacer surgir la locura, llevando a la percepción de realidades distintas a las existentes. Extraña y presuntuosa realización de David Lynch, realizada con pocos medios y de mas bien escasa consistencia, pese a tener algunos momentos acertados. Para mi, obra menor de Lynch. Aún así reconozco sus virtudes, y sintiéndolo mucho exalto sus defectos. Puntuación: 5 sobre 10.

Leer crítica de Cabeza borradora en Muchocine.net

2 comentarios:

Victoria dijo...

Un 5 a Lynch???? guau... te diría que quiero verla... pero hasta que no vea Inland Empire (no... toavía no la he visto... :P) y pase un tiempecillo de asimilación... no creo que me entren ganas de ver nada más de lynch! pero la verdad esque me apetece volver a ver mulholland!! xo tranqui... buscaré algún hueco xa Inland antes de mulholland (aunque seguramente llegaré a fallas y seguiré sin haberla visto... pero es parte de mi encanto...! :D)

Bueno, la verdad es que no me sorprende que sea dura de ver! y no todas sus pelis podían encantarte! pero... si a ti te parece durilla... cuánto tiempo aguantaría mi hermana viéndola??? jujuju (Qué mona ella... hoy he hablado con ella por cierto! está más feliz que una perdiz x tierras parisinas!)

besitos!

Andres Pons dijo...

Peliculon y es que lynch es dios.