domingo, 27 de enero de 2008

Mulholland Drive - Inland Empire

Mulholland Drive: no sé muy bien como empezar este comentario sobre la inclasificable obra de David Lynch, así que simplemente diré que es espectáculo visual estupendo. Magia para los ojos. Onírica, hipnótica, ambigüa, poética y maravillosa. Perturbadora hasta el infinito. Caótica en todos los sentidos. Es una de esas obras que no deja indiferente a nadie, o la odias o la amas; y yo precisamente soy de los que la ama. No intentes buscar lógica o coherencia alguna durante su visionado (ni tras el), únicamente déjate llevar por lo que transmite. Abre la mente y prepárate para un viaje sin retorno hasta el universo Lynch. Y es que esto señores, es Mulholland Drive. Película tras película, David Lynch no deja de sorprenderme y apasionarme a partes iguales. La fuerza y energía de sus imágenes es apabullante. Esa habilidad que tiene para mezclar las situaciones y contexto es de un genio. El tratamiento que le da a la música en todas sus películas resulta misterioso, impactante y acertadísimo. Lynch tiene esa capacidad innata en algunos directores de dejar en estado de shock al espectador tras sus películas. De dejar que sea el mismo espectador quien interprete y le de forma a lo que acaba de ver. Lynch te da el lienzo y las pinturas, y eres tú quien debe pintar el cuadro. Lynch te insinúa y tú interpretas. Lynch no muestra y tú buscas desesperadamente "algo" en el plano. Lynch nos da un rompecabezas, y somos nosotros quienes debemos montarlo. Que genio de la sugerencia tiene el séptimo arte. Y que dure por muchos años más. De apasionante atmósfera delirante, austera e inquietante te atrapa a los pocos minutos y lo mejor que puedes hacer es dejarte llevar. He llegado a la conclusión de que con el cine de Lynch hay que abandonar toda esperanza de lógica y coherencia, dejar de buscar el porqué de las cosas y zambullirse de lleno en lo que nos vomita Lynch. En cuanto al elenco de Mulholland Drive, sobresale una estupenda Naomi Watts por encima de todos y todas. Con su doble papel (PISTA) intenta engañar (más bien Lynch) al espectador para confundirnos y que no entendamos nada. Estamos en sus sueños, y en sus sueños todo puede ser posible. Luego tenemos a una muy sensual Laura Helena Harring también bordando su papel de amnésica donde la ambigüedad y el desconcierto se apoderan de él. De fotografía oscura y tenebrosa, juega con los colores a su antojo (sobretodo azul y rojo, PISTA), a la vez que mueve la cámara de una forma tan subjetiva, que parece que la lleves tú mismo en algunos momentos (escena del vagabundo y dentro del apartamento). Atención al orden que le da Lynch a los títulos finales (que pillo eres, David); en orden de apariencia... (PISTA). Con escenas memorables, como la mordaz crítica al mundo de Hollywood y sus peones; escenas difíciles de olvidar y cargadas de sentimiento como en el teatro o en la audición; y momentos de una belleza extrema como la escena lésbica, Mulholland Drive se convierte en todo un referente del cine actual; lleno de simbolismos y cargado de metáforas. En definitiva, un relato que desmorona por completo todos los convencionalismos cronológicos y narrativos a los que estamos acostumbrados. Lynch coge los cánones y clichés del cine normalmente aceptado por el gran publico y les da un giro de 180 grados. Hipnótica y onírica es una cinta para el disfrute de los sentidos. Inteligente a más no poder y perfectamente hilvanada y estudiada por Lynch, resulta de lo más estimulante. Lo mejor de Mulholland es la sensación de satisfacción y plenitud que te otorga cuando la has entendido. Puntuación: 9 sobre 10.


Inland Empire: antes de nada, comenzaré mi particular visión de Inland Empire con unas palabras propias de su director, David Lynch, cuando buscaba financiación para terminar de rodar su última obra: Les dije dos cosas, estoy rodando en video digital y no sé lo que estoy haciendo. Con dos cojones Lynch; más sinceridad imposible. Y no contento con eso, terminó su argumentación diciendo: Nunca vi una totalidad. Sólo vi hoyos. Un montón de ellos. Pero eso no me preocupaba. Se me ocurría una idea para una escena y entonces la filmaba. Se me ocurría otra, y la filmaba. Ni siquiera sabía cómo podían relacionarse entre sí. Cierto es que tras Mulholland Drive, esperaba mucho otra vez del Sr.Lynch; y como siempre pasa en estos casos, lo esperado acaba decepcionando. Inland Empire posee una innegable potencia visual, desgarradora, oscura y siniestra. Es un espectáculo visual sin paliativos, aderezado todo con un toque de misterio y desesperación para que tu mente se retuerza e intentes sacar una explicación más o menos lógica de lo que está pasando. Pero al contrario que pasaba con Mulholland Drive, esa explicacion no llega nunca, o por lo menos yo no la supe ver. Pero ya lo he comentado más arriba en Mulholland Drive, esto es el universo Lynch, y Lynch no es Michael Bay, así que abandonen toda esperanza de concordancia en la obra. Si con Mulholland Drive, Lynch puso los cimientos de la nueva era del cine posmoderno, rompiendo todos los cánones de estructura narrativa hasta le fecha, con Inland Empire ha dado un paso más, ha engendrado un nuevo cine, ha elevado su idea original a la máxima potencia. Ha hecho lo que ha querido y como ha querido. Y ha querido hacerlo en unas extensas tres horas de duración, repartidas en una hora de más o menos lógica y dos horas de inconexas escenas (in)comunicadas por puertas que nos abren paso a realidades paralelas, a cambios en el espacio temporal donde se nos mezcla el ayer, con el hoy y el mañana. Cine dentro del cine, eso es lo que se nos propone pero alterando el concepto de realidad y mezclándolo hasta el infinito. Laura Dern, el pilar básico y personaje sobre el que se sustenta la película está sobrenatural, adaptándose a cada escena a la perfección, y cerrando una interpretación de lo más compleja y creíble. Simplemente genial. Técnicamente es perfecta. Con una excelente imagen digital, con las virtudes y defectos que ello conlleva, nos regala una fotografía sucia y oscura, de textura granulosa e imagen artificial, pero que tan bien queda en todo el film. Gracias al digital, Lynch se permite jugar con la cámara a su antojo, deformar y adaptar la imagen de mil formas. Lo más llamativo en Lynch es la fuerza visual de sus imágenes, capaces de cargar de inquietud, misterio y hasta de miedo unos espacios angustiosos y opresivos. A lo largo del visionado, nos encontramos con cientos de primeros no, primerísimos planos donde podremos apreciar poros, manchas y cualquier tipo de desperfecto en la piel de los actores. Un montaje de luces, donde destacan el azul y el rojo (es Lynch) generando una sensación de proximidad inquietante con la protagonista. En resumen, excepcional película posmoderna de Lynch que rompe con todo y que gustará a sus fans más incondicionales. Abstenerse personas amantes del clasicismo y de la narrativa básica con planteamiento, nudo y desenlace; aquí no hay nada de eso, todo lo clásico se obvia y se destruye, dejando paso paso a los nuevos conceptos de cine moderno. Le resto dos puntos con respecto a Mulholland Drive por su excesiva duración y por no haber entendido al 100% el mensaje que quería transmitir Lynch; aunque no tengo muy claro que él mismo lo sepa, y no se esté riendo ahora mismo de mí y todos sus fans. Aún así, bravo David. Puntuación: 7 sobre 10.

3 comentarios:

Victoria dijo...

Ahora mismo tengo trabajo que hacer... pero estoy ansiosa por monologuear aquí sobre Lynch!!!
PD: qué se mete este hombre...? :P

Victoria dijo...

hola!!
ya tengo 10 mintillos para deshacerme en alabanzas con Lynch!! :)
Bueno... no he visto Inland Empire (aunque espero que no me quede mucho para verla... :P)pero sólo con que huela ligeramente a Mulholland Drive... seguro que es otra obra maestra! aunque si tú no la entendiste... imagínate yo que ni vi al vagabundo en Mulholland!:P pero eso no quita que no tenga ganas de verla eh...!

Por cierto,te dije lo de Lynch y su opinión concisa y rotunda sobre el product placement en las películas!? creo que sí...pero por si acaso no me hiciste caso... ahi tienes: http://www.youtube.com/watch?v=F4wh_mc8hRE
cada vez que lo veo me río más!! jaja Me pasa como con la escena de "no empecemos a chuparnos las pollas todavía"! jajaja ai....!Le sale del alma... que divertido aquí el amigo Lynch!!

Bueno, pero volviendo a la peli... sólo puedo describirla con mi ematopeya de anoche: "BUA"... Es... fantástica... (después de que alguien te la explique claro! :P) es tan desconcertante como adictiva...! Y no me importa si Lynch quiere sólo criticar a la industria cinematográfica, o si quiere reírse de los críticos o si incluso quiere reírse del espectador! me da igual... para mí es alucinante... lo suyo no son películas, lo uyo es ARTE... Impacta, desconcierta, te hace pensar, te hace sentir... él pone color a la pantalla, y ya se encargará el espectador de decidir qué está viendo en ella... "arte", no tiene otra palabra.

También Monet fue rechazado en el Louvre y expuesto sólo en las salas de los rechazados... Para ser alguien en la historia no sirve sólo con hacer bien lo que todo el mundo espera que hagas... hay que romper moldes... y yo creo que Lynch los tiene todos rotos!!

Jaime M. dijo...

Si que había visto el vídeo de Lynch explicando su opinión sobre el product placement; es más, lo vi contigo en tu casa...

Pues IE (Inland Empire, no Internet Explorer :P) si que huele a MD, es más huele demasiado, y si no entendiste a la primera vez MD, olvídate de cazar algo coherente de IE, ya que la última hora y media es una sucesión inconexa de imágenes sin sentido. Así que preparate...

Aún así, tiene ese toque Lynch que la convierte en trascendental, impactante. Cuando te acostumbras al digital y a los primerísimos planos, le vas cogiendo el gusto, aunque no entiendas nada. Aunque las 3h de duración provocan momentos de intento de suicidio, pero sigue siendo una obra de arte, que no maestra.

Yo a Lynch lo veo como Picasso, uno de lo más grandes artistas modernos, pero que nadie sabría comprender el porqué de sus obras.
Es un genio incomprendido.

Si te gustó MD, no dudes en ver IE. Eso si, no me hagas verla otra vez contigo. Espero que pase mas tiempo para tener que volverla a ver. No podría soportar otra vez sus 3 horas por muy bella que me parezca.

Por cierto, ya he empezado a postear en BlogMix. Son los mismos post que aquí, pero bueno, ya llevo dos blogs entre manos ;)