jueves, 24 de enero de 2008

Casino

Casino: mientras veía Casino, no podía dejar de encontrar paralelismos y coincidencias con un obra del fallecido Ted Demme. Me estoy refiriendo a la injustamente infravalorada, Blow. Algún día analizaré Blow, ya que me impactó muchísimo su visionado, y todavía la considero como una de mis películas favoritas. Pero volvamos a lo que nos ocupa y sustituyamos el mundo del juego en los casinos por el del tráfico de drogas, y tenemos dos obras extremadamente parecidas. Si, ya sé que Blow (2001) es posterior a Casino (1995), pero no he podido dejar de encontrar similitudes entre ambas. Desde la escalada de puestos en una organización ilegal, hasta la traición de tu mejor amigo, pasando por la pu** de tu mujer a la que sólo le importa tu dinero y la situación con la hija pequeña. Hasta un tema musical aparece repetido en ambas películas. Las dos cintas me han resultado muy parecidas, con un De Niro como Depp, Sharon Stone como Pe Cruz y Joe Pesci como Jordi Mollà. Parece que con Casino, Scorsese quería volver al cine que tanto le gusta, y que mejor se le da a la hora de dirigir. Tras dos obras que se alejaban un poco del contexto que se tenía de Martin, me refiero a El cabo del miedo, y sobretodo La edad de la inocencia, Scorsese retoma el cine que mejor sabe hacer. Casino se puede entender como una continuación a Uno de los nuestros, pero acaba siendo un refrito excesivamente largo (casi 3 horas de duración) repleto de clichés del género donde no aporta nada novedoso. ¿Lo bueno? Que Scorsese dirige, y dirige bien. Y lo hace dignamente y como uno de los grandes. Tras una larguísima introducción de personajes, nos espera un ritmo y montaje frenético, donde el mayor logro consisten en no aburrir al público (aunque todo lo hayamos visto una y otra vez) pese a su extenso metraje. De Niro está sublime como siempre, y con esos contrapicados que le hace Martin queda patente quien lleva el peso de la película. Sharon Stone está sencillamente increíble para ser ella la verdad. Y que decir de Joe Pesci, que supera (ya era difícil) con creces su papel en Uno de los nuestros reintrerpretándose a si mismo como matón sin cerebro. Simplemente brutal. De fotografía brillante y luminosa, consigue transmitirnos verdaderamente el estilo de vida de Las Vegas, y esos planos cenitales del casino son sencillamente geniales. Finalmente, lo que más me ha gustado ha sido la escena final, donde vemos a ritmo de The house of the rising sun de The Animals, la matanza de algunos miembros. Me ha recordado también muchísimo al final de El Padrino I, cuando Al Pacino indirectamente ejecuta su venganza mientras él permanece en el bautizo de su sobrino. Demasiadas coincidencias ¿no? Pese a todo, una obra completa y muy bien dirigida por Scorsese aunque a medio fuelle si se le compara con Uno de los nuestros, el pilar básico de la filmografía de Scorsese junto a Taxi driver y Toro salvaje. Para mi gusto claro. Puntuación: 8 sobre 10.

3 comentarios:

Victoria dijo...

jajaja! el "atención" no lo podías haber subrayado también...? :P
No sabía que no te gustaba Drew... (algún día te diré algo sobre ella! pero en privado! :P)
Bueno... ya llevas dos chascos con filmaffinity eh...!? que no podemos olvidarnos de ese diario de noa con un 7 y medio! (si mi hermana entrara en la página, pensaría que votó ella unas 5000 veces para subirle la media!)

Jaime M. dijo...

Bueno la verdad es que con el bodrio llamado Last Days también me llevé un buen chasco. Mira que me gusta Van Sant (bueno no todo, pero Elephant es cojonuda) pero no sé que le pasó por la cabeza a la hora de rodar Last Days. Un buen engendro disfrazado de cine independiente...

Davotanko dijo...

Casino como dices no aporta nada nuevo en el cine de gangsters y sin embargo es un film indispensable. De Niro, Pesci y Stone en un trio excelente, por ahi un pequeño papel de Sean Pean muy atinado y Scorsese haciendo lo suyo, es un genio.

¡Saludos!