sábado, 19 de enero de 2008

La última noche

La última noche: decidí ver esta película por las buenas críticas que había cosechado en Filmaffinity y su alta puntuación (un 7,7 en Filmaffinity no se consigue así como así) y cierto es que me llevé una grata sorpresa con la cinta de Spike Lee. No he visto toda su filmografía, pero creo que es difícilmente superable, pues el listón está muy alto con La última noche. El nivel interpretativo es altísimo, desde un inconmensurable Edward Norton (va por ti cariño), en uno de sus mejores papeles, cargando con todo el peso de la obra sin inmutarse; hasta el resto del reparto de lujo (Philip Seymour Hoffman, perfecto; Barry Pepper, sublime; y Rosario Dawson, normalita) sabiamente elegido y dirigido por Spike Lee. El film, envuelto en forma de falso drama, narra las últimas 24 horas en libertad de un traficante de drogas. Primer punto para la historia, pues pocas veces vemos las horas previas a tan significante hecho en la vida de una persona. Bien narrada de cabo a rabo, no pierde interés a lo largo de las algo más de dos horas de duración, y eso en parte gracias a un incombustible Edward Norton en el papel de antihéroe, que una vez más nos demuestra que es un camaleón y se atreve con cualquier papel (Hulk próximamente). No sólo se atreve, si no que nos embauca con su presencia. De estilista y preciosa fotografía, con la ciudad de Nueva York como telón de fondo, Lee se permite hacer un pequeño homenaje a NY y sus ciudadanos, aún afectados por el 11-S (la película tiene fecha de 2002), con varias reseñas a este suceso, como en los títulos de crédito y el apartamento de Barry Pepper. El descenso a los infiernos es captado de forma magistral y es al que se tiene que enfrentar Norton, poniendo en duda toda moralidad existente en el espectador. Un Norton desgarrador, nos regala un recital en prácticamente cada secuencia. Escenas impagables aguardan en este largometraje (en especial el monólogo frente al espejo (inglés); y en español; simplemente, IMPRESIONANTE) poético, envuelto en un halo reflexivo y con un trasfondo humano y social que pocas veces encontramos en el cine de Spike Lee. De onírico y abierto final (no se te impone nada), no abunda en el lagrimeo fácil -es mas, escasea- de este tipo de películas ejecutado a través de manipulaciones sentimentales, y posee una belleza excitante e innata gracias en buena medida a la ciudad de Nueva York. Excelente film reflexivo que juega con nuestra moral a su antojo; de obligado visionado, con un sobrenatural Norton y una preciosista fotografía aderezada de una brillante narrativa. Muy buena en todos los sentidos. Puntuación: 8 sobre 10.

3 comentarios:

Victoria dijo...

Me quedo sin palabras... Sólo puedo pronunciar una: BUAAAA...
Tráemela por dios!!!!!! Qué hombre... Qué actorazo... BUA...
(BUA por ti también eh cariño! :P)
tq!

Jaime M. dijo...

Te refieres a Perdicion no? :P

Tranquila que ya te la llevaré la próxima vez que vaya, junto con Star Wars jejeje.

Muak!

Davotanko dijo...

Aqui en México se llama La Hora 25
Spike Lee, uno de mis directores favoritos.
Edward Norton, unos de mis actores favoritos.
Gran reparto y gran film.