Mostrando entradas con la etiqueta Acción. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Acción. Mostrar todas las entradas

viernes, 18 de julio de 2008

The Spirit, trailer de lo nuevo de Frank Miller

Si el primer teaser que disfrutamos de The Spirit era muy conceptual y de apenas un minuto de duración, aquí tenemos el segundo teaser-trailer un poco más largo y tirando más hacia lo onírico que hacia la acción que todos esperábamos.

Tras su colaboración en Sin City y 300, ahora Frank Miller se pone a los mandos de la dirección en este nuevo proyecto que lleva por nombre The Spirit. The Spirit es un personaje ficticio de cómic creado por Will Eisner en 1940. El cómic narra las aventuras de un justiciero enmascarado, Denny Colt, que lucha contra el crimen bajo el alias The Spirit con el apoyo del jefe de policía local.

El 19 de julio de 2006 The Hollywood Reporter confirmó que Frank Miller dirigiría la adaptación al cine de The Spirit, un proyecto que ya llevaba en marcha desde 2004. La película tendrá a Gabriel Macht como Spirit. También contará como secundarios a un nutrido reparto de estrellas populares tales como a mi adorada Scarlett Johansson, la sensual Eva Mendes, la española Paz Vega y el siempre genial Samuel L. Jackson como Octopus.

El estreno está previsto para el 25 de Diciembre -justo en Navidad- en USA y el 20 de Marzo de 2009 aquí en España (según IMDB), aunque los admins de tublogdecine.es apuestan por que el estreno nacional sea también el 25 de Diciembre de este mismo año. Habrá que esperar una fecha más concreta y veraz. Mientras tanto, aquí tenéis el teaser-trailer para ir abriendo boca. Lo próximo de Frank Miller, la esperada secuela de la fantástica Sin City, junto con Robert Rodriguez a la dirección. Fecha prevista, 2009.





miércoles, 9 de julio de 2008

El increíble Hulk (Hulk 2)

El increíble Hulk: pues la verdad es que poco que decir sobre la nueva adaptación del cómic de la Marvel. El "bicho verde" vuelve a lo grande tras las numerosas críticas recibidas por parte de los incombustibles fans de la masa a la primera entrega realizada por el director Ang Lee. A ver, yo entiendo que la inmensa mayoría de seguidores de Hulk se llevaran una tremenda decepción con la intimista adaptación que hizo Lee de Hulk para la pantalla grande. El primer Hulk de Lee se abordó como una visión personal del personaje, relevando la acción y la espectacularidad de las imágenes a un segundo plano. Se le concedió más importancia a la vida de Bruce Banner, su infancia y juventud, sus primeras investigaciones y su relación con la doctora Betty Ross. Ang Lee traza una delgada línea que separa al superhéroe del monstruo y la ejecuta con maestría y mucha sobriedad. La casi ausencia de acción en las mas de dos horas del film, y el hecho de que Hulk no aparezca hasta pasados los 40 primeros minutos de metraje hizo poner en pie a toda la masa de fans del cómic original que se sintieron estafados al no encontrar todos los FX deseados. Sinceramente no lo entiendo. La primera parte de Hulk es una muy buena propuesta, diferente y mucho más intimista y completa que la mayoría de películas de superhéroes que se adaptan al mundo del celuloide. Podemos compararla al Batman que creó Christopher Nolan (Batman Begins). ¿Acaso alguien critica al Batman de Nolan? Muy poca gente. Me parece una injusticia toda esa cruzada levantada contra Ang Lee y su inteligente y diferente versión de Hulk.

En cuanto a esta nueva revisión del superhéroe de la Marvel, El increíble Hulk dirigida por Louis Leterrier (saga Transporter) es puro cine de acción y entretenimiento; justo lo que buscaba toda esa legión de fans que echaban chispas por la entrega anterior. El principal cambio que veo positivo con respecto a la versión de Lee es el de Eric Bana por un estupendo Edward Norton. El Bruce Banner de Eric Bana estaba totalmente carente de expresividad y con la misma cara de alcachofa (igualito que Nicolas Cage) en una escena dramática que en una de emoción.

Edward Norton
da un giro de 180 grados al personaje dotándolo de mayor profundidad -si bien es cierto que no lo requiere mucho-. Norton se mueve con soltura durante toda la cinta e incluso el papel de Banner se le queda un poco pequeño dado el potencial que todos conocemos de él.
Un cambio que me ha parecido patético ha sido el de la doctora Betty Ross. Cambiar a Jennifer Connelly por Liv Tyler me parece una aberración. Podemos decir que la química Norton-Tyler más o menos funciona, pero me hubiera encantado más la combinación Norton-Conelly en la pantalla grande. De Liv Tyler destacaría sus enormes ojos azules y poco más. Se mueve sin saber muy bien que está pasando, si salir corriendo cuando ve a Hulk o echarse en sus brazos. Y esa relación de amor-odio-amor con su padre, el general Thaddeus Ross (William Hurt) no me acaba de convencer. Por último, la incursión en esta nueva entrega del personaje de Tim Roth es todo un acierto. Roth está estupendo como villano -una vez más- y es el enemigo perfecto (tanto humano como el monstruo Abominación) al que puede enfrentarse Norton en la cinta.

Por lo demás,
El increíble Hulk es la típica película de superhéroes, con su acción, sus efectos digitales, sus increíbles efectos sonoros, su guión para niños, el típico cameo de Stan Lee en las adaptaciones Marvel y poco más. Todo muy previsible. Más que correctos efectos con una impresionante lucha final (Hulk vs Abominación) de 20 minutos en la ciudad de Nueva York donde todo acaba siendo destruido. Por último, destacar la intervención al final de la cinta de Tony Stark (Robert Downey Jr) en una conversación con el general Ross, que da pie a la más que probable entrega de Los vengadores, donde de momento unirán fuerzas Iron Man y Hulk. Puntuación: 6 sobre 10.

Leer crítica de El increíble Hulk en Muchocine.net

sábado, 7 de junio de 2008

Indiana Jones y el reino de la calavera de cristal

Indiana Jones y el reino de la calavera de cristal: pues casi 20 años han tenido que pasar desde la última entrega (La última cruzada) de la famosa saga creada por el tándem generador de taquilla y dólares, Steven Spielberg en los mandos de la dirección y George Lucas a cargo de la historia y la producción. Nadie puede negar la innata capacidad, tanto de Spielberg como de Lucas, para concebir y crear productos de entretenimiento que colmaran las expectativas de grandes y pequeños. Hace 25 años eran los reyes de Midas de Hollywood, y ciertamente hoy en día lo siguen siendo. Siguen siendo unos genios en fabricar entretenimiento sano a base de mezclar aventuras, acción y amor; todo ello aderezado de notables guiones que convertían todas y cada una de sus respectivas producciones en taquillazos sin paliativos. El resultado final con esta cuarta entrega de Indy y el reino de la calavera de cristal es un aceptable producto de agradables aventuras, lleno de acción, emoción, misterio, humor y romance. Donde cojea un poco quizá es en la historia, muy por debajo de sus tres antecesoras, pero aun así es una propuesta muy digna y salvable en buena manera gracias a la implicación total que ejerce Harrison Ford en Indiana Jones y el reino de la calavera.

La historia se centra en 1957, en plena guerra fría que enfrenta a los dos países más importantes del planeta, EEUU y URSS. Una vez más –y ya van cuatro- Harrison Ford se enfunda el sombrero y el látigo que tanto le caracterizan, para dar vida a Indy, uno de los personajes más míticos de toda su filmografía junto a Han Solo de Star Wars. En esta ocasión, nuestro querido Indy, estará acompañado por el joven Mutt (Shia LaBeouf) quien le pide ayuda para encontrar al profesor Oxley (John Hurt), viejo conocido de Indy. Las pistas que tienen son una carta de Oxley para Indy, y como no, una vieja leyenda sobre la calavera de cristal. Tan preciado tesoro, también es buscado por Irina Spalko (Cate Blanchett), la malvada capitana soviética que conoce de sobra a Indy y todas sus triquiñuelas.

Indiana Jones y el reino de la calavera de cristal funciona perfectamente durante todo el metraje. Pese a las dos horas de duración el ritmo de la proyección no decae en ningún momento gracias a las espectaculares escenas de acción, rodadas con pulso firme a cargo del maestro del espectáculo, Steven Spielberg, y a las salidas humorístico-sarcásticas de nuestro héroe Indy. Y es que al fin y al cabo, Indy es el mismo de hace 20 años. Harrison Ford está cambiado, con más canas y más arrugas en la cara (y eso que el photoshop hace maravillas), pero su personaje permanece inalterable al paso del tiempo, destilando carisma y portento a raudales. A su lado y en contraposición a la experiencia de Indy tenemos a Mutt, un joven rebelde que a priori no tiene nada de parecido con Indy, pero que finalmente acabará como mero aprendiz del maestro que es Indiana Jones (efectivamente y al igual que en Star Wars, Lucas nos cuela la relación, jedi-padawan o maestro-aprendiz).

Uno de los personajes que más me han gustado de esta entrega de Indiana Jones y el reino de la calavera de cristal, es el de Marion Ravenwood, madre del joven Mutt y que finalmente se ve involucrada en la historia. Su personaje aporta otras buenas dosis de humor, muy en consonancia con el de Indy, y es que Marion es de las pocas mujeres capaces de emocionar a Indiana Jones, y la única de la que nuestro héroe se enamoró.

Y por último –que no menos importante- encontramos a Irina Spalko, la villana de esta tercera secuela perfectamente interpretada por Cate Blanchett. Quizá a todo un portento de actriz como es Blanchett, su personaje de enemiga de Indy se le queda un poco pequeño, pero queda resulto de forma brillante es las secuencias en las que aparece. Si algo se le puede echar en cara es ese aspecto totalmente irreal y manido de ucraniana de los años 50, con ese pelo casi humorístico que para nada ayuda a la confección del personaje. Por último, y fallo garrafal de la dirección artística y de actores es el nulo movimiento en la peluca de Irina durante las escenas de acción de la cinta. Error gravísimo.

En resumen, Indiana Jones y el reino de la calavera de cristal es una correcta producción en consonancia con lo visto en las anteriores sagas. Continúa en la estela ofrecida 25 años atrás pero mejorándola evidentemente en los aspectos visuales y digitales. Es 100% cine de entretenimiento, y como tal lo verdaderamente importante es su objetivo, el cual consigue cumplir satisfactoriamente. No busquen realismo, ni guión, ni fotografía, solamente ganas de disfrutar en la butaca como un enano viendo a Indy saltar, correr, escapar y luchar contra las malvadas tropas soviéticas. Entretenida cinta de acción con las dosis justas de emoción, humor y romance. Puntuación: 7 sobre 10.


Leer crítica de Indiana Jones y el Reino de la Calavera de Cristal en Muchocine.net

sábado, 8 de marzo de 2008

John Rambo

John Rambo: que vaya por delante, que no soy ningún fan de la saga Rambo y que únicamente considero aceptable la primera versión del personaje, Acorralado.

En primer lugar no nos engañemos, pues
John Rambo no se ha realizado para convertirse en una obra póstuma del séptimo arte. Ni tan siquiera se ha llevado a cabo para optar a algún reconocimiento tipo Oscar, Globo de Oro o los premios Bafta. John Rambo ha sido concebida con un claro objetivo: entretener el público menos exigente y seguidor aférrimo de las tres entregas anteriores. Y ciertamente lo consigue con solvencia, pues su corto metraje (85 minutos escasos) favorece -y mucho- la consecución de las metas. Quien se siente a ver John Rambo que no se espere un guión redondo, ni unas actuaciones soberbias, ni tan siquiera unos personajes mínimamente bien construidos. Ahora, eso si, lo que si que les espera es una hora más o menos de tiros, explosiones y más tiros.

Un guión paupérrimo, unos diálogos increíblemente pobres y unos personajes mal definidos y de muy dudosa credibilidad (véase el grupo de mercenarios que acompaña a
Rambo, a cada cual más arquetipo y estúpido) es lo peor nos encontramos en la última de Stallone; pero a su público poco le importa, pues han venido para ver matar thailandeses a Rambo.

Sylvester Stallone hace aquí las veces de actor, guionista, productor y director en la cuarta y definitiva entrega de la saga iniciada allá en 1982 por Ted Kotcheff (Acorralado). Como actor desempeña su función, es decir se dedica a poner muecas y caras dejando de lado unos diálogos más bien ridículos. Su personaje se limita a una media docena de frases (el papel tampoco requiere mucho más) y hacer lo que mejor sabe; matar. Su esencia permanece intacta. Se nota que los años nos pasan factora a todos y en el caso de Sly no es menos, pues en ningún momento se desprende de su camiseta, y las escenas en que vemos a Rambo corriendo por la selva son prácticamente inexistentes, desarrollando toda su acción estáticamente, bien a bordo de su barco-chatarra o a los mandos de una metralleta que reparte proyectiles a diestro y siniestro.

A su favor nombraré el espectáculo visual que tiene lugar en los últimos 25 minutos de la cinta, y es que por momentos parece que la sangre te salpique directamente en la cara; pues Stallone no se ha cortado un pelo a la hora de rodar y rodar escenas explicitas llenas de sangre, desmembramientos, explosiones, gore y casquería; cosa que es de agradecer. Por momentos era como ver (salvando claro, las infinitas distancias) el desembarco de Normandía rodado por
Steven Spielberg en Salvar al soldado Ryan, con explosiones enrojecidas por la sangre, cuerpos mutilados y disparos en la cabeza del tamaño de una pelota de tenis. Y es que la gran baza de John Rambo reside en las escenas de acción, pues cuando no es así aburre hasta al espectador más entregado. Pero la acción clave está bien rodada, quizá un poco mareante y demasiado abusona de primeros planos, pero en líneas generales bien resuelto. La violencia explícita con que se nos bombardea resulta por momentos delirante y cruda, con escenas de matanzas de mujeres y niños muy vistosas, pero eso si, ética y moralmente incorrectas ¿no?.

Del guión ni hablamos.
¿La palabra inexistente y previsible les suena de algo? Inexistente porque debe ocupar poco más de un folio -por una cara- y porque hasta mi sobrina de 3 años puede escribir algo más complejo y elaborado; y previsible porque hasta el espectador más tonto sabe que va a ocurrir en la siguiente escena. O ¿alguno se creía que Rambo le diría que no a la chica e iba a dejar plantados al grupo de humanitarios? Durante 30 segundos si, pero luego e inexplicablemente acaba cambiando de opinión; y todo esto ¡¡¡en una misma escena!!!. No se toma un día para pensarlo no, primero no quiero saber nada de ti y a los 30 segundos decido ayudarte...

Resumiendo, el que se pone a ver
John Rambo ya sabe a lo que va. Como película es rematadamente mala, un producto deleznable, previsible, artificial, carente de guión y personajes, un insulto al celuloide y a cualquier cinéfilo. Pero ese no es su objetivo. La misión de pasar casi hora y media delante de la pantalla sin pensar en otra cosa la cumple con eficacia. Y si encima hay sangre y gore, por lo menos a mi ya me tiene ganado. Aprobada por los pelos. Puntuación: 5 sobre 10.

Leer critica de John Rambo en Muchocine.net

miércoles, 20 de febrero de 2008

No country for old men

No country for old men: mientras visionamos No country for old men estamos asistiendo a un espectáculo visual extraordinario, pues la obra de los ya consagrados en el celuloide cinematográfico, hermanos Coen, se empapa de toda la potencia visual y narrativa expuesta en las cintas anteriores de dichos realizadores.

Hablar de No country for old men es hablar de la violencia pura y dura mostrada en su perturbadora ópera prima Sangre fácil y en su magistral obra maestra Fargo, es hablar de una combinación y equilibrio perfecto entre narrativa clásica y la violencia más absoluta, es hablar de una increíble implicación del equipo realizador y de los actores, es hablar de una deslumbrante dirección de arte y escenografía. En definitiva, es hablar de una obra compleja, sórdida y excelentemente dirigida, que está llamada a ser -sin duda- una de las películas americanas del año, de la década y por descontado de la filmografía de los Coen.

Los hermanos Coen nos conducen hasta lo más hondo del oeste americano moderno, a un terreno que dominan a la perfección, el del thriller violento, sangriento y sin concesiones. No country for old men narra la situación a la que tiene que hacer frente Llewelyn Moss (Josh Brolin) cuando encuentra una camioneta rodeada por varios hombres muertos y un maletín con 2 millones de dólares. A partir de aquí comienza una persecución entre el perro y el gato, entre Brolin y Javier Bardem (Anton Chigurgh), entre el bien y... ¿el mal? con un desilusionado sheriff (Tommy Lee Jones) en medio de la acción y a la caza de ambos hombres. Se narra una historia ambientada en los años 80 americanos, donde se reflexiona sobre como se transforma la visión del mundo a medida que envejeces y todo cambia a tu alrededor, sin previa explicación mientras tu estado se mantiene inalterable. Este estado es visto a través de la nostalgia por un mundo cambiante que representa un sheriff en el ocaso de su carrera, al que da vida un contenido y a la vez perfecto Tommy Lee Jones.

Los Coen retratan con pulso firme la naturaleza más turbia de la existencia humana, dotando de una energía magistral el relato y buscando entablar mucho más que una implicación con el espectador. Los realizadores recogen la radiografía de este desierto, el viento constante, un paisaje repleto de carreteras polvorientas, pero repleto de una extraña belleza. El paisaje desierto y tejano se convierte en la piedra angular del film, donde la narración pasa a ser eminentemente visual y por momentos casi ausente de diálogo, siendo la sucesión de unas bellísimas imágenes las encargadas de dotar de texto a la obra. Este simplista lenguaje fílmico, se hace efectivo en la labor de los intérpretes, donde unos rostros son capaces de sustituir a líneas y líneas de diálogo.

Si algo hay que resaltar en No country for old men, es sin duda la interpretación de un sobrenatural Javier Bardem. Bardem nos firma una actuación antológica como villano de la cinta y perseguidor de Brolin. Poco hay que decir de su interpretación que no esté dicha ya. Transmite el mal más absoluto, un ser perverso que vive en paz gracias a un entorno de violencia y amoralidad, una ser humano sombrío, implacable y misterioso. Por lo que respecta a Josh Brolin, una más que correcta actuación como presa del insaciable Chigurgh, un hombre bueno y trabajador, y a la vez el típico hombre macho y viril cazador de antílopes en el desierto.

Si hay que echarle algo en cara a No country for old men, es sin duda y en primer lugar el desafortunadísimo peinado que luce Bardem a lo largo de la cinta y en segundo lugar la pésima traducción a nuestro idioma. Como traducción está perfecta, es decir, es de las pocas veces que se traducen con coherencia del idioma madre del film, pero creo que en este caso debería haberse respetado el título original en inglés. Por último, comentar que se podía haber estirado y trabajado un poco más el final de la obra, pues da la sensación de que el relato no está cerrado del todo, y que los Coen podían indagar mucho más allá de donde se quedan.

Sea como fuere, No country for old men se convierte en un estandarte en la filmografía de los hermanos Coen gracias a su brillante y potente poderío visual, la inquietante atmósfera del universo tejano, el fatalismo que abunda en el personaje del sheriff y el trabajo espectacular de Bardem. Bravo Coen brothers! Puntuación: 9 sobre 10.

jueves, 31 de enero de 2008

Arma Fatal (Hot Fuzz)

Arma fatal (Hot Fuzz): hay que ver, que grata sorpresa me llevé con Arma fatal. Hacía tiempo que no me reía tanto y tan a gusto con una película de estas características. Hilarante -de principio a fin- parodia inglesa de humor inteligente cargada de referencias al cine de acción y terror. Rinde homenaje y a la vez se ríe de ellas y de ellos mismos. Que diferencia con otras parodias del tipo Epic movie, Date movie, o Scary movie 4. Mientras estas te hacían vomitar y retorzerte en el asiento (menos mal que no pasan de los 85 minutos), Arma fatal da gusto verla. Había leído cosas buenas de ella, pero no me esperaba ver lo alocada y desternillante comedia que iba a resultar. Tras el súper exitazo que tuvo Edgar Wright con su particular parodia sobre las películas de zombies en Zombies Party, nos llega ahora el turno de parodiar el cine más americano (que ironía porque la producción y dirección es inglesa) con el típico cine policíaco lleno de explosiones y efectos pirotécnicos tan característicos y hollywoodienses de este tipo de cintas. Todos los minutos de Arma fatal, destilan humor inglés por los cuatro costados, tanto en las situaciones expuestas, como en el arquetipo de los personajes creados, todos perfectamente definidos e interpretados. Acompañado al guión por el actor protagonista de esta historia, Simon Pegg, ambos consiguen formar una pareja perfecta a la hora de escribir la cantidad de gags y chistes que abundan en Arma fatal, y que elevarán el calificativo de gamberrada a cotas insospechadas. La cinta gira en torno a un superpolicía inglés que es trasladado a un aparentemente pacífico pueblo londinense. Pero mucho más lejos de la realidad, el pequeño pueblo se tornará una caja de sorpresas, con todo tipo de vecinos y situaciones de lo más hilarantes y excéntricas. El director y guionista, se hace eco de todos los tópicos y clichés del género de acción para perpetrar una de las mayores gamberradas de 2007. No sólo nos encontraremos con el humor más inglés, sino que también hay cabida para el humor absurdo (más común en el cine de la pareja Abrahams-Zucker), chistes, gags, situaciones surrealistas, y parodias de otras cintas de acción como Le llaman Bodhi o Bad boys II. Aparte de ser una mezcla de acción y comedia, sobretodo comedia, tenemos una buena parte de parodia al cine de terror, tipo Scream y Se lo que hicisteis... Así que veremos al mil veces visto asesino enmascarado que va aniquilando a la "pobre" gente de la localidad. Y aquí es donde el director se apunta un tanto; pues como ya pudimos disfrutar en Zombies party, Edgar Wright nos muestra las escenas de sangre y gore como deben ser; bien explícitas. De esta forma, los amantes del género, entre los que sin duda me encuentro, veremos satisfechas nuestras inquietudes resueltas con los asesinatos que se va produciendo. Así pues, tendremos nuestra buena dosis de casquería y sangre gracias a hachazos, desmembramientos, apuñaladas y aplastamientos diversos; todo ello aderezado de una buena base cómica. En cuanto al guión, lleno de excentricidades por supuesto, no hace aguas en ningún momento, manteniendo la expectación en el espectador pese a las dos horas de metraje que tiene el film. Esto es debido en buena parte, al montaje frenético que tiene la cinta, recordando por momentos (en lo inglés y frenético) a las obras del siempre controvertido Guy Ritchie. Por otro lado, todo lo malo recae a los responsables de su distribución en España y al director de doblaje. En primer lugar, el título en español resulta manido y mil veces visto, HORROROSO. Si el responsable de marketing pretende atraer al público con ese título va listo... Y luego está el penoso doblaje que acompaña la obra. Si tienes la oportunidad de verla en V.O no lo dudes. En definitiva, atractiva, ingeniosa, y sorprendentemente entretenida y divertida; un excelente e ingenioso retrato y a la vez parodia del cine policíaco, muy superior a la media de parodias que tanto proliferan hoy en día y que simplemente se quedan en un quiero y no puedo. Con un humor muy equitativo, desde algunos chistes fáciles hasta el humor más inteligente, mordaz y satírico se dan cita en Arma fatal; un film que nos deja un excelente sabor de boca. Parece ser que el tandem formado por Wright y Pegg sigue funcionando. Puntuación: 8 sobre 10.

jueves, 24 de enero de 2008

Casino

Casino: mientras veía Casino, no podía dejar de encontrar paralelismos y coincidencias con un obra del fallecido Ted Demme. Me estoy refiriendo a la injustamente infravalorada, Blow. Algún día analizaré Blow, ya que me impactó muchísimo su visionado, y todavía la considero como una de mis películas favoritas. Pero volvamos a lo que nos ocupa y sustituyamos el mundo del juego en los casinos por el del tráfico de drogas, y tenemos dos obras extremadamente parecidas. Si, ya sé que Blow (2001) es posterior a Casino (1995), pero no he podido dejar de encontrar similitudes entre ambas. Desde la escalada de puestos en una organización ilegal, hasta la traición de tu mejor amigo, pasando por la pu** de tu mujer a la que sólo le importa tu dinero y la situación con la hija pequeña. Hasta un tema musical aparece repetido en ambas películas. Las dos cintas me han resultado muy parecidas, con un De Niro como Depp, Sharon Stone como Pe Cruz y Joe Pesci como Jordi Mollà. Parece que con Casino, Scorsese quería volver al cine que tanto le gusta, y que mejor se le da a la hora de dirigir. Tras dos obras que se alejaban un poco del contexto que se tenía de Martin, me refiero a El cabo del miedo, y sobretodo La edad de la inocencia, Scorsese retoma el cine que mejor sabe hacer. Casino se puede entender como una continuación a Uno de los nuestros, pero acaba siendo un refrito excesivamente largo (casi 3 horas de duración) repleto de clichés del género donde no aporta nada novedoso. ¿Lo bueno? Que Scorsese dirige, y dirige bien. Y lo hace dignamente y como uno de los grandes. Tras una larguísima introducción de personajes, nos espera un ritmo y montaje frenético, donde el mayor logro consisten en no aburrir al público (aunque todo lo hayamos visto una y otra vez) pese a su extenso metraje. De Niro está sublime como siempre, y con esos contrapicados que le hace Martin queda patente quien lleva el peso de la película. Sharon Stone está sencillamente increíble para ser ella la verdad. Y que decir de Joe Pesci, que supera (ya era difícil) con creces su papel en Uno de los nuestros reintrerpretándose a si mismo como matón sin cerebro. Simplemente brutal. De fotografía brillante y luminosa, consigue transmitirnos verdaderamente el estilo de vida de Las Vegas, y esos planos cenitales del casino son sencillamente geniales. Finalmente, lo que más me ha gustado ha sido la escena final, donde vemos a ritmo de The house of the rising sun de The Animals, la matanza de algunos miembros. Me ha recordado también muchísimo al final de El Padrino I, cuando Al Pacino indirectamente ejecuta su venganza mientras él permanece en el bautizo de su sobrino. Demasiadas coincidencias ¿no? Pese a todo, una obra completa y muy bien dirigida por Scorsese aunque a medio fuelle si se le compara con Uno de los nuestros, el pilar básico de la filmografía de Scorsese junto a Taxi driver y Toro salvaje. Para mi gusto claro. Puntuación: 8 sobre 10.

viernes, 4 de enero de 2008

Soy leyenda

Soy leyenda: Tercera adaptación cinematográfica de la novela de ciencia ficción de Richard Matheson. Simple y manida versión con un ritmo de lo más irregular en cuanto a narración y acción, uso del flashback totalmente fallido que sólo busca la implicación del espectador sin conseguirla. Esta vez, cambiamos a Charlton Heston por Will Smith, le colocamos un perro que de pena cuando muera -así nos ganamos al publico de lágrima fácil- unos vampiros bastante pobres y muy mal conseguidos, y el resto que lo haga el equipo de marketing con las frases: el último hombre vivo sobre la tierra, o con la secuencia más cara de la historia. Refrito de virus infecciosos (28 días después, Resident Evil, Amanecer de los muertos...) donde sin duda lo mejor transcurre cuando Will Smith se encuentra solo en una Nueva York desierta. Impresionantes planos y recreación de un apocalíptico Manhattan asolado, donde el protagonista se divierte de día cazando ciervos (excelente escena) o yendo de compras, y escondiéndose de noche. Aceptable -no por su originalidad- hasta el momento en que aparecen los vampiros, donde el director pasa a decantarse por el espectáculo 100% americano en forma de presupuesto, y se olvida de todo lo expuesto hasta ahora. Por último, un tufillo semicatólico cogido con pinzas que abunda por doquier en los 15 minutos finales, donde se nos obliga a creer para ser salvados. Atención a los 30 segundos del final, la frase, el sonido de las campanas, la iglesia, las puertas de la salvación abriéndose de par en par y toda la comunidad de beatos que sale a recibirnos. En definitiva, una lamentable adaptación de todo un clásico, irregular, simple y con un uso 100% palomitero debido a toda la pirotecnia empleada. Solo se salva la decente actuación de un creíble Will Smith; salvo eso, Bochornoso. Puntuación: 5 sobre 10

lunes, 3 de diciembre de 2007

Planet Terror: Crítica

La cinta que hoy nos ocupa, “Planet Terror”, es el último largometraje estrenado del escritor, productor y director americano (aunque de origen mejicano) Robert Rodríguez –nacido en Texas-.

La verdad, es que Robert Rodríguez siempre ha sido un director por el que tengo cierta predilección, al igual que me ocurre con el catalán Jaume Balagueró. Los dos tocan en sus películas temas que me interesan. Mientras Robert Rodríguez se decanta más por el thriller fantástico y de ciencia ficción, Balagueró se encamina hacia el terror psicológico tan de moda últimamente y con el cual nos bombardean en las salas. La diferencia es que Balagueró sabe hacerlo bien, y la gran mayoría del resto de directores no. Pero bueno, me estoy yendo un poco de contexto, así que volvamos con Rodríguez.

Desde siempre he seguido la carrera del director tejano, aunque no en orden cronológico. Allá por 1.996, estrenaba (la por desgracia infravalorada) “Abierto hasta el amanecer” y para mí, con mis escasos 11 años, ya se convirtió en una de mis películas favoritas. Ya sé que no es el género mas recomendado para un niño, pero bueno digamos que siempre he sido un poco precoz en cuanto al cine no apto para menores.
Esa mezcla de thriller con asesinos sin escrúpulos y película de terror de vampiros fue todo un logro que Rodríguez supo combinar a la perfección. Y como siempre, se nota la mano de Tarantino (íntimo amigo de Rodríguez) en la producción y el guión.

Tras “Abierto hasta el amanecer”, llegaría a ver “The faculty”, una cinta de terror adolescente a medio camino entre “Scream” y “La cosa”, que pasó mas o menos aventajada por la taquilla, pero sin un excesivo reconocimiento por parte de la crítica, y con razón la verdad.

Después llegaría el turno de “Desperado” (ya he dicho que no he visto su filmografía cronológicamente) con un descomunal Antonio Banderas convertido en megahombre, repartiendo a diestro y siniestro. A modo de segunda parte de su opera prima y verdadero éxito que lo llenó de reconocimiento, “El mariachi” y con mucho más presupuesto, consigue entretener entre disparo y disparo y logrando excepcionales secuencias de acción, perfectamente realizadas por Robert Rodríguez.

En el mismo año que “Desperado”, firmaría uno de los cuatro episodios que comprenden el largometraje “Four rooms”, donde vuelve a colaborar Tarantino firmando otro capitulo (genial este último) de dicho film.

Luego llegó la saga infantil “Spy kids”, donde repetiría Antonio Banderas como protagonista dela trilogía -la última en 3D- y Rodríguez ganaría fama con los más pequeños de la casa.

Pero no sería hasta 2005, cuando cerraría un magnifico éxito, esta vez sí, de gran reconocimiento en el mundo de la critica. Me estoy refiriendo a la obra de arte “Sin city”. Y es que no se puede calificar de otro modo a esta película si no es como obra de arte. Con una factura técnica impecable y preciosista, y una cuidadísima puesta en escena, “Sin city” se ensalza como una obra cumbre en el cine post-moderno.
Como no, volvería a repetir una colaboración más con Tarantino, esta vez dirigiendo un par de secuencias en la cinta.

Pero llega el momento de hablar de “Planet Terror” y el proyecto en el que está incrustado el que hasta la hora es el último film de Robert Rodríguez.
Planet Terror” se encuadra dentro de un proyecto sacado de la mente de Tarantino y Rodríguez que lleva por titulo “Grindhouse”. Las salas grindhouse, eran salas de cine cutres y cochambrosas de los 70, donde se exhibían dos películas de serie B (por norma general, terror y ciencia ficción) al precio de una. Básicamente lo que este doble proyecto pretende es transportarnos a una de esas salas, mientras visionamos las cintas.
Por un lado, tenemos el film de Rodríguez –Planet Terror-, y por otro la cinta de Tarantino –Death proof-, mientras que entre el visionado de ambas, se han realizado diferentes trailers falsos (uno de ellos, Machete, se convertirá en un largometraje real) para la ocasión con el fin de que nos metamos más aún en el contexto de las salas grindhouse. Algunos de estos trailers ha sido dirigidos por gente como Rob Zombie o Eli Roth.
Si bien en las salas americanas fueron estrenadas por partida doble, es decir, manteniendo el espíritu original de las películas de serie B, ver dos cintas por el precio de una, en Europa se tomó la decisión de realizar un estreno por film y por separado debido al rotundo fracaso de taquilla que se sufrió en EEUU.

Básicamente, lo que nos plantea “Planet Terror” es una incombustible orgía de sangre, violencia y zombies. Dicho así, alguien podría decir: bua, otra más para la colección… Pues no. Robert Rodríguez se toma todas las libertades para hacer lo que le da la gana, se suelta la melena y consigue firmar un puro espectáculo de diversión y distracción fuera de pretensiones que recorre la pantalla durante los 97 minutos de metraje. Una autentica obra de perversa diversión pura y directa es lo que transmite “Planet Terror”.

Partiendo de un guión sin complejos (liberación de un virus que asola un poblado de la América más profunda), los protagonistas se encuentran a su libre albedrío por el pueblo; dedicándose a huir de arriba para abajo de la apestosa marabunta de infectados que los persiguen por un entorno puramente de cine setentero y al estilo de la serie B ítaloamericana.
Los personajes, a la cabeza de Wray y Cherling –Freddy Rodríguez (este no tiene nada que ver con el director) y Rose McGowan respectivamente- son un grupo de lo más variopinto y excéntrico. Desde el jefe de un restaurante obsesionado con conseguir la receta maestra para la salsa barbacoa, hasta unas gemelas con cierto carácter violento y de destrucción, pasando por el sheriff rudo y desconfiado y una doctora con las manos dormidas…

A partir de aquí, se requiere un completo estado de relajación por parte de los espectadores, para su posterior disfrute como cinta de entretenimiento; pero eso si, sin dejar pasar por alto la impresionante puesta en escena que nos plantea Rodríguez, no exenta de piruetas, explosiones, sangre y casquería para el espectador más exigente. Simple y llanamente, Robert Rodríguez nos bombardea con una continua sucesión de secuencias y planos de todo el amplísimo catalogo de cintas que el realizador mamó en su adolescencia.

En lo que respecta al reparto ¿que decir? Casi se podría hablar de una obra coral, pues el numero de actores que lo componen y la categoría que cada uno tiene por si solo ya es reseñable.
Rodríguez consigue unir a un elenco en el que destacan Bruce Willis, como teniente malísimo post-salvador de la humanidad al acabar con Bin Laden (atención a su muerte y discurso final, impagable), Jeff Fahey como el buscador de la receta perfecta de salsa barbacoa, Josh Brolin como celoso doctor, lo cual le permite mostrarnos un amplio repertorio de muecas y ceños fruncidos por doquier, Michael Biehn como el sheriff del pueblo, Marley Shelton como la doctora sexy de la película (con permiso de Rose McGowan), Stacy Ferguson (lider de The Black Eyed Peas) como pseudo amante de la doctora sexy, Tom Savini (diseñador de efectos especiales y de maquillaje) y Carlos Gallardo (mariachi original de su opera prima) como ayudantes del sheriff, o Michael Parks, que repite por enésima su papel de ranger como bien hizo en “Abierto hasta el amanecer”, “Kill Bill 1 y 2” o “Death proof”.
Y evidentemente, un Quentin Tarantino disfrazado de infectado militar, donde en su corta aparición provoca una mini conversación absurda –como no- con la chica de la metralleta por pierna. También impagable, la escena de su miembro desprendiéndose de su cuerpo.
Destacar la aparición del hijo en la vida real de Robert Rodríguez (Rebel Rodríguez) al igual que hace Julio Medem en “Los amantes del circulo polar”. Esta vez, hace de hijo de la doctora sexy, y tras los títulos de crédito veremos una pequeña sorpresa con él (de ahí que investigara y llegara a la conclusión de que es su hijo en la vida real), así que lo más ansiosos que aguanten hasta el final de los títulos de crédito.

Una música impecable y pegadiza a cargo también de Robert Rodríguez, no dejará de sonar en tu cabeza tras acabes de ver la cinta, encaja a la perfección con el tono humorístico (que lo tiene y mucho) y gore (también lo tiene en cantidades a granel) de la cinta.

En definitiva, un film que no pierde un vertiginoso ritmo en todo momento y con un humor negro y grotesco que hará las delicias de los fans del género. Consigue momentos de delirio colectivo y absoluto genio dirigidos bajo una virtuosa dirección a cargo de Robert Rodríguez, que consigue un espectáculo eficientemente entretenido, con unas secuencias deslumbrantes en originalidad. "Planet Terror" es sin duda, un juego al que nos quiere invitar Rodríguez. Un juego único e irrepetible del que si eres cómplice, te hará sentir lo que nunca sentiste en una butaca. Puede que los críticos la tachen de "locura" o "desfase" por parte de Rodríguez, y no se valore en absoluto, pero eso se debe a que buscaban ver a algo que no existe, y ocupados en esa búsqueda, se olvidaron de sentarse en su butaca y divertirse, pues para mi "Planet Terror" es el regreso, cuando todo parecía muerto, al divertimento más puramente cinematográfico.

Sin duda, muy por encima de la media y, si bien no alcanza el nivel de joyas como "Amanecer de los muertos" o “28 días después” y su secuela con semanas, esa no es ni mucho menos su intención.

A destacar una increíble labor de post-producción, pues como buen homenaje a las cintas de serie B de los 70, el tratado de la imagen digital ha sido empeorado hasta el infinito, degradando los fotogramas durante el metraje, así como el constante cambio de filtro que deliberadamente se produce. Hasta se produce un quemado en el rollo (cosa muy habitual en las salas grindhouse de los 70 ya que al ir pasando de cine en cine, el rollo de la película se iba deteriorando) de la cinta en el momento mas…, bueno ya lo veréis.

Desgraciadamente, Robert Rodríguez cuenta con algunos detractores de sus obras, pero lo verdaderamente cierto en ellas, gusten o no, es que resultan un mero entretenimiento y verdaderamente esto es lo que propone y consigue “Planet Terror”. Camuflada como un homenaje, resulta puro espectáculo para los sentidos, consiguiendo al 200% lo que la propuesta inicial sugería.

- Lo mejor: la libertad de Robert Rodríguez para hacer lo que mejor sabe hacer
- Lo peor: que Bruce Willis no aparezca más


Valoración global: 8,5 sobre 10

_____________________________________________________________________________________ TITULO ORIGINAL: Grindhouse (Planet Terror)
AÑO:2007
DURACIÓN:96 min
PAÍS: EEUU
DIRECTOR: Robert Rodríguez
GUIÓN: Robert Rodríguez
MÚSICA: Graeme Revell, Robert Rodriguez, Carl Thiel
FOTOGRAFÍA: Robert Rodríguez
REPARTO: Freddy Rodríguez, Bruce Willis, Rose McGowan, Josh Brolin, Naveen Andrews, Marley Shelton, Michael Biehn, Stacy Ferguson, Jeff Fahey, Michael Parks, Quentin Tarantino
PRODUCTORA: Dimension Films / The Weinstein Company
WEB OFICIAL: http://www.grindhousemovie.net/
GÉNERO: Terror. Thriller. Acción
SINOPSIS: Grindhouse es una película de terror dividida en 2 partes, una dirigida por Tarantino y la otra por Robert Rodríguez, siendo cada una de ellas de algo más de una hora de duración. A su vez ambas están separadas por falsos trailers de películas de terror, creados por los conocidos directores del género Eli Roth, Rob Zombie, Edgar Wright.