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lunes, 29 de septiembre de 2008

Los extraños

los extrañosLos extraños: la verdad es que tenía grandes esperanzas en esta cinta del debutante en el largometraje Bryan Bertino, pero tras una correcta primera parte, todas mis expectativas se diluyen cual pastilla efervescente en un vaso de agua. De momento, el 2008 no es un gran año para el cine de terror (no olvidemos que REC data de 2007), pues todo lo que aparece en nuestras carteleras esta mil veces visto y ocasiona un refrito en nuestros cerebros. Pero cuando vi el trailer de Los extraños pensé, anda mira, pero si puede estar bien y todo pese a la copia del saco en la cabeza a lo Tomás de El Orfanato. Pero no. Obviamente el género de terror no pasa por un buen momento, y con Los extraños, al menos no parece que vaya a cambiar la situación.

Los extraños me ha parecido una propuesta más bien mediocre, que si bien no tiene una mala introducción, de hecho me resulta brillante por momentos, termina cometiendo los mismos errores que cualquier telefilme de tres al cuarto, con todos los tópicos y situaciones del genero; y lo que es peor, provocando el tedio y la agonía en el espectador, con personajes que no tienen el más mínimo interés y con un final de risa.


Lo mejor de Los extraños es su trailer comercial sin lugar a dudas. Una vez visto el trailer no necesitas ver más. Te ahorraras unos minutos de constante monotonía, explotando el aburrimiento hasta la máxima exponencia. El montador del trailer se merece todos mis respetos y mi enhorabuena, pues ha conseguido resumir en poco menos de 2 minutos todo lo interesante de una cinta de 80 (plano vistoso incluido).

Con los personajes de Los extraños no sabes muy bien que está pasando. Tanto una sosa Liv Tyler como un -no menos soso- aunque voluntarioso Scott Speedman acaban siendo planos y sin ningún interés para el público. Su introducción a trozos tampoco me ha convencido demasiado, generando confusión y desorden en una cinta que no lo requiere. Se comportan eso si con todos los clichés de una "buena" cinta de terror, además de pasearse durante todo el metraje de arriba a abajo con la misma cara y actitud. Mal, mal y mal !!
Por lo demás creo que ya está todo dicho. Previsible en todo momento, con situaciones que van desde un Funny Games muy descafeinado, hasta una cinta francesa poco conocido aquí en nuestro país como es Ils; pasando por una escena plagiada de A l'interieur (eso si es cine de terror) y que se ve venir incluso desde los créditos iniciales .
 

A favor de Los extraños nombraré la atmósfera aterradora de los primeros minutos de tensión, su ausencia de banda sonora y efectos sonoros subidos de volumen y que tanto abundan en las películas de terror preadolescente que tenemos que soportar hoy en día, su magistral plano (lo mejor de toda la cinta y que también sale en el trailer) con "el extraño" al fondo, su propuesta de hacer cine de terror sin recurrir a lo truculento y visceral (muy a lo Haneke) y su corta duración (gracias Brian por ahorrarnos el suplicio de alargar la cosa).

En resumen, Bryan Bertino quiere con Los extraños a hacer cine de terror de la vieja escuela, pero se queda simplemente en una mediocre propuesta de poco menos de hora y media de duración. Bien por su planteamiento, mal por su ejecución y resolución. Puntuación: 5 sobre 10.

Leer critica de Los Extraños en Muchocine.net

martes, 22 de julio de 2008

El incidente (The Happening)

El incidente: tras el varapalo sufrido por su última producción, La joven del agua, el realizador M. Night Shyamalan vuelve por los derroteros que tanto éxito le produjeron cintas como El sexo sentido o Señales. Shyamalan retoma el género de lo fantástico y la intriga con una historia de pulso firme pero tremendamente plana y aderezada con unos protagonista de actitudes y recursos más bien limitados. Todo esto, unido a una historia de amor más bien boba y sin ningún interés para el espectador, hacen que Shyamalan vuelve a fracasar con un producto normalito, donde una vez más, lo mejor está en el trailer. Mi más sincero reconocimiento para el encargado de montar el trailer; pues, repito, una vez más me ha engañado.

Nadie duda que el mayor éxito de Shyamalan ha sido (y a este paso, será) El sexto sentido. Tras ella, y de forma totalmente subjetiva me quedo con Señales, El bosque, la muy sobrevalorada El protegido y por último La joven del agua. Con El incidente, Shyamalan quería volver a ser el que era, a tocar temas misteriosos sin que sepas muy bien que está pasando, pero sintiéndolo mucho creo que le ha salido el tiro por la culata.

Estamos ante un thriller de impactante comienzo, pero de desarrollo poco ágil y con un ritmo a golpes. Efectivamente, lo mejor de
El incidente sucede en los diez primeros minutos. Estamos ante una cinta desigual, con algunos momentos brillantes como los obreros cayendo del edificio, o cualquiera de los suicidios perpetrados por las personas "contaminadas". Pero al igual que El incidente tiene momentos brillantes, la cinta esta repleta de diálogos flojos y risibles, situaciones y reacciones tremendamente discutibles, y por último un desenlace acorde a todo lo expuesto anteriormente: flojo. Shyamalan decide terminar la historia de la forma más previsible y fácil posible. No se arriesga en absoluto recurriendo al bonito final pero con la efectiva forma de dar pie a una segunda entrega (lo dudo y espero que no se lleve a cabo).

Técnicamente, El incidente es sobresaliente y me atrevería a decir que es su mejor obra. Desde la puesta en escena hasta la mística y emocional envoltura que da forma al film, observamos la capacidad de Shyamalan de crear atmósferas atractivas visualmente. A todo ello se une la estupenda banda sonora de desarrollo ascendente que va in-crescendo a medida que avanza la cinta.

Del reparto de actores mejor ni hablamos. Mark Wahlberg está desastroso. Es incapaz de llevar a buen puerto su personaje. Repite muescas hasta la saciedad y parece interpretar de igual forma cuando está en clase que cuando están huyendo del "viento". Parece que solamente el bueno de Martin Scorsese ha sido el único realizador capaz de sacarle el jugo interpretativo en Infiltrados. Zooey Deschanel está simplemente normal. No aporta mucho a un personaje que podría haber dado mucho más juego del que en realidad aporta finalmente. La resolución de la historia de amor entre ambos resulta hueca y estúpida. Por último, el mejor personaje de largo de todo el film es la anciana del final, con un papel muy similar al que nos brindó Kathy Bates en la impactante Misery de los 90.


En definitiva, El incidente es una propuesta menor en comparación con El sexto sentido o Señales. Buenas intenciones, excelente comienzo pero un desarrollo y una resolución espantosa. Ritmo mal llevado y unos actores que no están a altura de un proyecto quizá demasiado ambicioso en su contenido. Puntuación: 5 sobre 10.


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critica de El incidente en Muchocine.net

viernes, 13 de junio de 2008

Frontiere(S)

Frontiere(S): otra joyita para el últimamente (Alta tensión, A l'interieur, Ils, Malefique) tan de moda cine slasher francés. Bueno, quizá con el adjetivo de joyita soy demasiado generoso, así que vamos a dejarlo en una simple y correcta adaptación francesa a la idea de Hostel. Digo idea de Hostel, porque el planteamiento de Frontiere(S) bebe mucho de la cinta de Eli Roth. Digamos que está a medio camino entre Hostel y La matanza de Texas. Con más "miga" que Hostel, pero como una burda imitación de La matanza de Texas y clásico por excelencia del cine de terror dirigido por Tobe Hooper.

Frontiere(S) comienza de una forma y acaba de otra totalmente diferente. Parte de una secuencia de acción rodada a ritmo videoclipero al más puro estilo Michael Bay; es decir, prácticamente no ves nada gracias a un aberrante montaje y a una horrorosa cámara en mano que parece movida por un epiléptico. En sus 10 primeros minutos parece que estemos viendo la tercera parte de Bad Boys (dios no lo quiera). Tras la fallida presentación de los personajes, comienza el verdadero meollo de la cinta. Cuatro jóvenes deciden huir de los disturbios parisinos para refugiarse en la muy liberal Amsterdam, pero claro, de noche harán la típica y errónea parada en el no menos típico lúgubre ¿hotel? del que estás seguro no va a pasar nada bueno.


Evidentemente, y como cabía esperar, nada agradable ocurre en el citado ¿hotel? de Frontiere(S), pues la ¿familia? que lo regenta es una psicótica y disparatada mezcla de personajes nazis a cada cual más raro. Tras unas cuantas peleas, llegamos al verdadero porqué de la cinta, pues no hacen "cosas malas" por gusto, sino por ¿necesidad?: la familia pro-nazi quiere engendrar un hijo con la chica del film para mantener el legado familiar hitleriano intacto, y procrear así una nueva raza de "sangre pura" (pese a que la prota es más morena que yo), ya que los hasta ahora fetos nacían deformes, y claro esto no se puede permitir en ninguna familia nazi que se precie. En fin, como podéis leer, el argumento de Frontiere(S) no tiene ni pies ni cabeza, pero señores, estamos ante un slasher film y la verdad es que poco importa. Aquí hemos venido a ver hemoglobina a raudales, y si bien está no es derrochada en abundancia como en A l'interieur, de sus compatriotas franceses, las escenas gore están bastante bien resueltas.

El responsable de Frontiere(S) se llama Xavier Gens y a algunos os sonará por ser el responsable de la vergonzante Hitman, la cual no le pienso dedicar ni una mínima reseña. Otra adaptación de un videojuego que es destrozada en la pantalla grande (véase, Street Figther, Mario Bros, Tomb Raider, Alone in the Dark, Doom etc.). Por lo menos, aquí en Frontiere(S), Xavier Gens cumple; justito pero cumple. Del apartado técnico destacar unos correctos efectos visuales, así como unas buenas cantidades de sangre y casquería, sobretodo en el tramo final de la cinta. Los efectos están bien conseguidos, pero de debía dedicar más tiempo a indagar un poco más en las torturas. En los protagonistas, sobresale una muy creíble Karina Testa, como victima de la "familia Hitler".

En resumen, salvo el fallido y efectista inicio de la cinta, y un pobre trabajo de guión y escritura de personajes,
Frontiere(S) es una salvable cinta solamente recomendable para los amantes del género. Una vez más, el cine francés demuestra que no se corta un pelo a la hora de rodar cintas desagradables, donde el color rojo predomina por encima de todo y de todos. Ni muchísimo menos llega al nivel ejecutado en A l'interieur y Alta Tensión de Alexander Aja pero aún así resulta entretenida. Lo mejor, la salvaje escena final. Puntuación: 6,5 sobre 10.

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martes, 3 de junio de 2008

La habitación de Fermat

La habitación de Fermat: cuatro matemáticos, que no se conocen entre sí, son invitados por un misterioso anfitrión con el pretexto de resolver un gran enigma. Pero descubren que la sala en la que se encuentran resulta ser un cuarto menguante... que les aplastará si no descubren a tiempo qué les une y por qué alguien quiere asesinarles. Dirigida por los noveles directores Luís Piedrahita y Rodrigo Sopeña.

Esta es la premisa de la que parte La habitación de Fermat, un ejercicio matemático de interesante propuesta inicial que se va desinflado poco a poco a medida que avanza en el tiempo. Es inevitable sacar paralelismos con la genuina Cube; mientras que algunos matices (como el estar encerrados en una habitación) son calcados a Saw (primera entrega).

El ritmo de La habitación de Fermat es dinámico, implicando directamente al propio espectador en la resolución de los diferentes enigmas que se les van planteando a los inquilinos del cuarto. Su narración es totalmente acertada en la primera parte de la cinta, manteniendo el misterio y marcando los tiempos con un perfecto y sobrio equilibrio. Pero hacia la segunda parte comienza a hacer aguas, transformando una buena premisa en un clímax narrativo y pulso dramático irreal y cogido con pinzas. El final de la cinta es el peor que se podía haber elegido, resultando monótono y previsible. Una vez más el happy end nos inunda -por desgracia- en la pantalla.

Gran parte del elenco esta formado por actores meramente televisivos (véase Alejo Sauras y Elena Ballesteros) los cuales en ningún momentos llegan a ser creíbles al 100%. Únicamente destacan unos correctos Santi Millán y Lluis Homar, así como un siempre perfecto Federico Luppi (otra muestra del poderío interpretativo del actor argentino).

Resumiendo y para no alargar la crítica mucho más de lo que merece el film, La habitación de Fermat es una simpática propuesta nacional en forma de enigma y de atmósfera opresiva. Por decirlo de alguna forma, una especie de Cube a la española, rodada en su mayor parte con un pulso narrativo que mantiene la tensión (aunque esta sea mínima) en el público durante gran parte de su corto metraje (punto a favor). Únicamente, se entiende como propuesta de entretenimiento y que hará las delicias de matemáticos y aficionados a los enigmas con números. Puntuación: 6 sobre 10.

Leer crítica de La habitacion de Fermat en Muchocine.net

miércoles, 28 de mayo de 2008

El hijo del mal (Joshua)

El hijo del mal: y aquí tenemos una muestra más de porqué no se deben traducir las propuestas que nos llegan de los USA y respetar el título original de la cinta (Joshua). El director de El hijo del mal, George Ratliff, no debía tener muy claro que hacer con su obra creo yo. Pues más que nada se ha limitado a copiar grandes clásicos como La profecía de Richard Donner o la obra maestra La semilla del diablo de Roman Polanski. Ha querido hacer un batiburrillo de cintas con niños malos y le ha salido el tiro por la culata, pues el resultado final es un film insulso, con interpretaciones planas y carentes de tensión e inquietud narrativa.

La premisa de la que parte El hijo del mal no es mala -valga la redundancia- pero a medida que avanza, se va diluyendo y nadie es capaz de sacarla a flote. Narra la historia de Brad y Abby Cairn, aparentemente los padres perfectos, y que están celebrando el nacimiento de su segundo retoño, Lily. Su primer hijo, Joshua, no es un niño corriente. Tiene una inteligencia excepcional, buena educación y una precocidad que asusta. Y ahora, parece cada vez más infeliz con su nueva vida, en la que sus padres adoran a Lily mientras que él, callado, toca el piano en un rincón.

Tampoco puedo evitar sacar paralelismos con una cinta olvidada del más olvidado aún Macaulay Culkin, El buen hijo. De hecho, los parecidos con esta son más que notables en comparación con las obras clásicas mencionadas anteriormente. Pues tanto La profecía como La semilla del diablo nos remitían directamente a contexto demoníacos y satánicos, donde el diablo hacia de las suyas. En cambio, las referencias con El buen hijo son muy visibles, pues se nos presenta la maldad hecha niño, sin ningún atisbo de implicación satánica. Pura perversión engendrada gracias a los celos que siente, en este caso a su hermana.

Y es como ya he comentado, la cinta parte de una premisa más que aceptable, generando en el espectador esa sensación de curiosidad por ver como actuará el niño frente a la intromisión de su hermana en su vida. Pero a medida que avanza, observamos que esa curiosidad se convierte en tedio, y el ritmo de la cinta resulta plano y aburrido. En mi caso, no consiguió conectar conmigo en ningún momento, salvo en los minutos iniciales; el resto me dejó completamente indiferente. El hijo del mal no aporta nada nuevo al género, y muestra una vez la carencia de ideas creativas en el mundo de Hollywood, cayendo una y otra vez en la reiteración y plagio de los elementos clásicos del género.

En cuanto a las interpretaciones, únicamente se salva un predispuesto y correcto Sam Rockwell, ya que tanto la madre, Vera Farmiga, como el repelente niño Jacob Kogan están para mandarlos a la quema de actores. La madre tiene un pase, pues con su sobreactuadísima actuación intenta transmitir esa desesperación y locura que siente su personaje. Pero al niño no hay por donde cogerlo. Resulta carente de expresividad y de lo más repelente. Se pasa toda la película con la misma cara de pánfilo. No refleja ninguna emoción ni implicación con su personaje, acabando siendo plano y dándote ganas de cogerle y darle un buen par de leches. El crío quiere ser el nuevo Damien (sacrilegio, pues Damien siempre será Harvey Stephens), pero desgraciadamente se queda en un pequeño angelito, eso si, con ganas de tocar un poco los cojones a su padre.

En resumen, una mediocre propuesta que se queda simplemente en una buena premisa, siendo incapaz de avanzar en una historia más o menos interesante y que inquiete al público. Se hecha en falta un poco más de tensión en algunos momentos demasiado blandos. A medio camino entre La profecía y La semilla del diablo (pero sin las connotaciones diabólicas), El hijo del mal se convierte en la cinta perfecta para un domingo por la tarde. Indaga más en el drama familiar psicológico que en su lado más oscuro o terrorífico, siendo este su mayor pecado. No pretendan buscar mucho más en ella. Puntuación: 5,5 sobre 10.

Leer crítica de El hijo del mal (Joshua) en Muchocine.net

miércoles, 16 de abril de 2008

Quarantine, trailer y preview del remake de REC

Ya podemos ver aquí el primer trailer de Quarantine, el remake americano de nuestra querida [REC], la brillante película de Jaume Balagueró y Paco Plaza. Resulta sorprendente el mero calco que han hecho de la versión española, pues las escenas son exactamente igual, fotograma por fotograma, y prácticamente no existe ni la más mínima variación sobre el material original. Incluso, atención, se permiten el lujo de incluir EN EL MISMO TRAILER la última escena y que da el cierre a la cinta, destrozando cualquier tipo de emoción o sorpresa final. Me parece lamentable que esta secuencia se incluya en el trailer final de Quarantine.

En Quarantine se cambia L'Eixample barcelonés por unos apartamentos de Los Ángeles, el cuerpo nacional de bomberos y la policía local por los marines yankees. El resto es una mera copia plano por plano de la original (por lo menos en lo visto en el trailer) como ya hiciera en su día Gus Van Sant con Psycho; estrepitoso fracaso en el remake de Psicosis del maestro Hitchcock.

Ahora sólo falta que Quarantine se convirtiese en un bombazo taquillero que hiciera olvidar al film original. El remake ha sido dirigido por el desconocido hasta ahora John Erick Dowdle, y en el papel de la reportera de televisión han puesto a Jennifer Carpenter, la cual ha obtenido cierta fama por dar vida a la hermana de Dexter (serie de televisión sobre un asesino en serie). Además de la reportera, completan el reparto Columbus Short, Jay Hernandez y Johnathon Schaech.



Quarantine se estrenará en los USA el próximo 17 de Octubre.


Si alguien tiene problemas para ver el video aquí tenéis un enlace alternativo.

jueves, 10 de abril de 2008

El caníbal de Rothenburg

El caníbal de Rothenburg: lo cierto es que no esperaba mucho de esta producción alemana con cierto regustillo a telefilme de Antena 3 los sábados por la tarde, pero que menos que un mínimo de estructura narrativa sólida acompañada de una lograda estética. Pues ni eso señores, ya que resulta una vergonzante propuesta con su -eso si- previo calificativo de "Basado en hechos reales", cosa que no dudo ya que realmente la historia que cuenta ocurrió en Alemania hace unos años. Aunque eso si, la coletilla anteriormente citada, da cierta solidez a los hechos narrados, creando una sensación de realidad aceptable e implicándote mínimamente con la cinta y sus personajes.

Pues bien, la sinopsis creo que es de sobra conocida por todos. Una universitaria alemana a punto de graduarse investiga para un trabajo el célebre caso del caníbal de Rothenburg, Oliver Hartwin, que asombró y horripiló a la opinión pública del mundo entero. Hartwin puso un anuncio en internet, por medio del cual conoció a un hombre, Simon Grombeck, que libremente quiso ser devorado por Hartwin. Poco a poco, la investigación de la joven se convierte en una peligrosa obsesión. Está inspirada en un caso real: el de Armin Meiwes quien fue condenado en enero de 2004 a ocho años y medio de prisión por la Audiencia Provincial de Kassel por homicidio, tras confesar haber matado al berlinés Bernd Jürgen Brandes, de 43 años.

Hasta aquí partimos de una premisa interesante, cosa que me impulso a ver esta cinta prohibida en Alemania pocos días antes de su estreno. Desgraciadamente se queda en eso, en una simple intención muy mal resulta por parte de su director Martin Weisz, especialista en rodajes de videoclips MTV'eros. Quiero creer que el realizador iba encaminado a rodar un truculento film sobre uno de los criminales más patológicos de la historia, pero finalmente acabó resultando un quiero y no puedo.

Para empezar podemos distinguir dos partes claramente diferenciadas en la película. Durante los primeros 40 asistiremos al festival de los flashbacks (a razón de 3 cada 10 minutos), cosa que me parecería aceptable siempre y cuando aporten un mínimo de interés o sentido a la historia. De alguna forma, la misión de introducir estos flashbacks es crear una especie de justificación a los actos del caníbal; pues vemos la traumática y perturbadora infancia sufrida por dicho caníbal. Otro de los objetivos de estos flashbacks sería el mostrar como transforma su personalidad de niño a adulto y como le resulta imposible aceptar nunca la muerte de su madre. Total, que ni por un lado ni por otro encuentro interesante esta primera parte de la cinta, pues cae reiteradamente en un aburrimiento total muy difícilmente soportable. Además, comentar lo vergonzante de las escenas en la infancia de ambos protagonistas, con ese filtro de película envejecida y en tonos sepia, que resulta un insulto para cualquier director de fotografía con una mínima experiencia en su campo. Insultante de todas todas.

En la segunda parte de la película, se nos muestra la vida adulta del caníbal, su vida profesional (haciendo él mismo la comida de una jornada laboral con por supuesto carne humana) y ¿su vida personal? por llamarlo de alguna forma. A partir de aquí comienza digamos, la parte menos mala de la cinta, tanto por la relación que mantienen asesino y victima como por la más o menos lograda estética lúgubre y aústera. El modo en que el director cuenta la historia y la atmósfera general que envuelve el filme está bien resuelto, resultando húmeda y opresiva.

En teoría, es una película de terror aunque supuestamente inspirada en un acto de amor. Un acto de amor y de mutua acuerdo entre los dos protagonistas, en el que uno quiere comer y el otro quiere ser comido. Quiere resultar un thriller psicológico planteando una angustia terrible al espectador y se queda en un mero telefilme donde lo único reseñable es su corta duración.

Me permito el lujo de avisar a aquellos que, como yo, esperen un festival gore que se abstengan de ver esta cinta, pues a parte de que prácticamente no hay violencia -hasta los últimos 10 minutos- la violencia que se muestra es implícita; es decir, no se muestra abiertamente. Esto puede ser muy peligroso porque puede salirte bien (Hard Candy) o puede salirte muy mal (El caníbal de Rothenburg).

Pese a todo, esta película debió gustar bastante (y no me explico el porqué) puesto que fue bien recibida en varios festivales de cine y que cuenta en su haber particular con varios premios entre los que destacan los de mejor actor, mejor fotografía y mejor dirección en el Festival de Sitges.

En resumen, El caníbal de Rothenburg me ha parecido realmente aberrante. Lenta, aburrida y de una factura muy irregular. Lo mejor son sus escasos 85 minutos de duración (menos mal) y su estética de cara al final de la cinta. Los actores justitos, cumplen con su papel pero sin sobresalir. Se podía haber logrado mucho más con este planteamiento. Una lástima. Mi recomendación es alejarse de ella salvo problemas de insomnio. Puntuación: 2 sobre 10.

Leer crítica de El caníbal de Rohtenburg en Muchocine.net

viernes, 4 de abril de 2008

Blow

Blow: desde que vi Blow quedé cautivado. Cautivado y embaucado por la estremecedora historia real de George Jung, un hombre que lo tenía todo y al mismo tiempo no tenía nada, un hombre en medio de una espiral de poder, dinero, mujeres, traición y oro blanco, mucho oro blanco.

Hace ya tiempo que vengo queriendo escribir una crítica de la que ha sido durante mucho tiempo una de mis películas preferidas y que sin duda está dentro de mi Top 5 de favoritas (que no obras maestras) junto a La Naranja Mecánica (esta si que es obra maestra), Amanecer de los muertos, Los amantes del circulo polar y El club de la lucha. Por cierto, hay que ver lo difícil que es hacer un Top 5 de películas favoritas madre mía, no quiero imaginar tener que hacer un Top 3. Aclarar que son mis preferidas y en ningún caso las considero obras maestras salvo la cinta de Kubrick. Si tuviera que hacer un Top 5 de obras maestras supongo que elegiría: Casablanca, Con faldas y a lo loco, Los 400 golpes, Tiempos modernos y Vértigo.


Pero volvamos a lo que nos ocupa, esto es, la obra del fallecido misteriosamente Ted Demme, Blow. Desde luego para mi, es una cinta como la copa de un pino a la que no le falta ni sobra ni un detalle. Y es que desde el primer fotograma nos damos cuenta de que estamos ante un film diferente, un film con "algo", un film especial que injustamente está muy olvidado en la mente de muchos cinéfilos, pero que con el tiempo -como el buen vino- alcanzará cotas muy elevadas de calidad, y por supuesto la mención que se merece dentro del séptimo arte.

Blow es una cinta que bebe mucho del mundo de Scorsese, con unas directrices muy claras y explicitas influencias del cine del bueno de Martin. Dirigida por Ted Demme, autor de la fantástica Bautiful girls, y escrita por el titubeante Nick Cassavetes y David MacKenna (guionista de American History X), Blow está basada en una historia real y cuenta la historia de George Jung, Pablo Escobar, Carlos Lehder y el Cartel de Medellín de Colombia (organización delictiva más importante dedicada al tráfico de cocaína). Los guionistas crearon el guión para la película a partir del libro publicado en 1993 por Bruce Porter llamado "Blow: How a Small-Town Boy Made $100 Million With the Medellin Cocaine Cartel and Lost It All" (Esnifa: De como un pequeño muchacho de pueblo hizo $100 millones con el Cartel de Medellín y de como lo perdió todo).

Blow nos desvela la estremecedora historia real de George Jung, el primer americano en crear un modelo de negocio de importación de cocaína a gran escala, su ascenso, propiciado por la avaricia y persecución del sueño americano; y su caída, desencadenada por múltiples errores y traiciones de amigos y familiares (vaya zorra la madre). La historia de un hombre, un tipo corriente, que invirtió todo su ingenio, ambición y pericia en un empeño que finalmente perdió por su codicia materialista.

El filme expone el lado más oscuro del glamour de los años 70 y 80, donde no todo era dinero, mujeres y poder. A través de un meticuloso examen de ese mundo de contrabando, de negociaciones implacables, de ejecuciones brutales, de grandes operaciones de blanqueo de dinero, Blow nos propone un viaje al lado de Jung, donde asistiremos impasibles a toda la desdicha de su personaje, a sus alegrías y tristezas, a sus esperanzas y miedos, a su ascenso al poder y su posterior e inevitable descenso a los infiernos. Porque al fin y al cabo, George Jung fue -y sigue siendo- un hombre leal, un hombre consecuente con sus ideales, capaz de luchar con todo para salvar aquello que mas quería, su familia; pero que acabó en una encrucijada formada por el dinero y el preciado polvo blanco.


Blow es de desarrollo ágil, rápido y eficaz. El pulso narrativo es el correcto, acelerado para no caer en la rutina y el aburrimiento. La presentación de los -múltiples- personajes está acorde con el ritmo y la veracidad de los hechos (pues no veremos a Pe hasta pasada casi una hora de metraje). Ted Demme no juzga ni analiza, simplemente desnuda la historia de Jung. No está aquí para dar discursos sobre las drogas (y menos él que murió en extrañas circunstancias) sino más bien para retratar en forma de fotograma el sueño americano. El realizador destripa todo los entresijos de una vida donde las traiciones y el miedo están a la orden del día, y los falsos sentimientos juegan un papel importante en todo esto.

La construcción de los personajes en Blow resulta magistral. Todos están perfectamente retratados e hilvanados, conformando una conjunto coral con multitud de personalidades. Tenemos pues el carácter fiel de su amigo, el contacto afeminado con el que empieza en el mundo de la hierba, la bondad de su primera esposa, el padre trabajador y honrado capaz de perdonar a su hijo en infinidad de ocasiones, la madre egoísta que sólo le importa la opinión del vecindario, su compañero de celda que más tarde le traicionaría, el capo Escobar sin escrúpulos, su actual mujer enganchada al poder y a la cocaína, su inocente hija que únicamente busca el consuelo y el amor de un padre etc.

Y por encima de todos ellos destaca un soberbio Johnny Depp. Un Depp que compone un sobresaliente personaje lleno de matices y personalidad. Un Depp capaz de insinuar con una mirada toda la profundidad de un personaje tan complejo y ambiguo como lo es George Jung. Junto a Johnny Depp destaca un impresionante Jordi Mollá como Delgado. Resulta apabullante la interpretación de un Mollá en estado de gracia, quizá un poco sobreactuado, pero que dota de toda la fuerza e intensidad necesaria a su personaje (impresionante la escena donde Depp descubre la traición de Mollá en la isla). Jordi Mollá retrata un personaje delirante, lleno de altibajos y donde gran parte de su eficacia reside en la expresividad de sus ojos. Ambos construyen una realidad interpretativa impagable, donde el duelo se resuelve en favor de un Depp soberbio. Por su parte, Penélope Cruz está carente de emotividad. Construye un personaje demasiado artificial y neurótico, lleno de gritos e histeria. Se dedica a vagar por arriba y abajo dando muestras de su escasa convicción en el trabajo y estropeando lo que podría haber sido una de sus mejores papeles como actriz. No me convence en absoluto; de hecho es la nota más negativa para un film redondo. Sus ganas de dar el gran salto en Hollywood la llevan a interpretar de una manera tosca y engañosa.

Por lo que respecta al apartado técnico destaca una potente banda sonora que sin duda es el complemente ideal para este tipo de cintas. La gran elección de la música que acompaña al film es una de las bazas más importantes que tiene Blow en su haber. Mención especial merece la dirección artística, de vestuario y maquillaje, pues vemos como durante dos décadas, Depp se marca diferentes modelitos horteras y que tan bien quedan en cintas de estas características (véase, Scarface o Casino).


Resumiendo, Blow es una gran película injustamente olvidada por la crítica y el gran publico. No llego a entender como una cinta con tantísimas cosas buenas haya pasado casi desapercibida. Tal vez nunca se convertirá en Uno de los nuestros o Scarface, pero creo que merece un mayor reconocimiento cinematográfico. Puntuación: 9 sobre 10.


Leer crítica de Blow en Muchocine.net

miércoles, 5 de marzo de 2008

La extraña que hay en ti

La extraña que hay en ti: enésimo producto americano rebosante de todos los topicazos del género y con un claro mensaje desolador y vergonzante. Fascistoide relato donde se ensalza la violencia, la venganza, el ojo por ojo y la compra de armas ilegales en Estados Unidos. Todo ello aderezado con una -eso si- bellísima Jodie Foster haciendo las veces de anónima justiciera que vela por la seguridad de toda la ciudadanía neoyorquina. Vamos, una superwoman (o spiderwoman) en toda regla; sólo que sin el disfraz.

El realizador irlandés Neil Jordan nos apabulla con un relato sumamente radical y que esconde una insultante apología retrógrada en contra de la democracia y derechos humanos y en favor de la venganza más represiva.


La historia de
La extraña que hay en ti cuenta la vida de una pareja perfecta en la flor de la vida formada por Jodie Foster y Naveen Andrews (Sayid en Perdidos). Y todo es perfecto hasta que un día, ambos reciben una paliza de un grupo de hispanos con graves consecuencias: él muerto y ella en coma durante tres semanas. Hasta aquí bien, buena premisa bastante bien contada, aunque sobre la pretenciosa voz en off de los primeros minutos. Pero a partir de aquí la cinta se convierte un pastiche con los peores tópicos de thriller violento y que sustenta todo su peso en una idea: la venganza de una sobrenatural (por lo visto) y muy artificial y falsa Jodie Foster (su personaje, ella no; pues es de lo poco que se salva).

Película rodada única y exclusivamente para el lucimiento de la actriz (se nota que también es productora ejecutiva)
Jodie Foster intenta mantener el tipo todo lo que buenamente puede y básicamente su actuación es lo que me ha llevado a ponerle un 4 y no un 1. Pese a la artificial transformación que sufre su personaje, la actriz mantiene una elevada implicación con su trabajo e intenta que este no haga aguas. En cierta manera lo consigue, pero eso no quita la penosa labor de guión que anida en el film.

Diálogos poco trabajados, factura irregular, ritmo y desarrollo lento, guión lleno de incoherencias y personajes mal construidos es lo que nos encontraremos en
La extraña que hay en ti. Totalmente previsible desde su comienzo hasta el terrible desenlace, y terrible no por lo que cuenta sino por como lo cuenta y lo resuelve. De juzgado de guardia. Nos hallamos ante un lentísimo thriller cuyo abultado metraje se hace un tanto pesado y que en muy contadas ocasiones logra mantener la atención del espectador.

Así que no voy a dedicar mucho más a una obra que ciertamente no se merece que me quite más tiempo del que requiere su crítica.

La extraña que hay en ti
acaba resultando un batiburrillo con las peores ideas creativas de cada casa, llena de convencionalismos, situaciones irreverentes carentes de sentido común, mediocridad por parte de los guionistas y un final al nivel de lo previamente expuesto; es decir infantiloide y lleno de una extremista y radical idea: la venganza por mi cuenta debido a la inexistente seguridad en los EEUU. Se salva de la quema por una correcta actuación de Jodie Foster (se acuerdan de ¿Han parado ya de chillar los corderos, Clarice?), el resto para olvidar. Puntuación: 4 sobre 10.

domingo, 2 de marzo de 2008

Promesas del este

Promesas del este: perfecta, perfecta sería la hasta ahora última cinta del realizador canadiense David Cronenberg sino fuera por sus últimos 10 minutos y por algún que otro incomprensible acontecimiento que tiene lugar durante la trama. Y es que parece que David Cronenberg vuelve por sus fueros a su cine "más normal" (o "menos raro") visto en la fabulosa Una historia de violencia, y se aleja de su cine visceral, paranoico y complejo tipo Videodrome, La mosca o eXistenZ.

Y para ello, en Promesas del este vuelve a contar con su amigo Aragorn en la trilogía de El señor de los anillos (Aka: Viggo Mortensen) y con quien tan bien funcionó la conexión con la anteriormente mencionada Una historia de violencia. Además completa el reparto con una correcta Naomi Watts (que no para de trabajar últimamente) y un demasiado sobreactuado -a mi modo de ver- Vincent Cassel, interpretando a un perturbado personaje como el visto en la controvertida Irreversible. La historia de Promesas del este narra la vida por un lado de Nikolai, chófer de una de las familias más importantes del crimen organizado de Europa Oriental; y por otro la de Anna, una comadrona que trabaja en un hospital de Londres muy afectada por la muerte de una adolescente mientras daba a luz.

David Cronenberg, vuelve dispuesto a reinventar de nuevo el thriller de mafiosos como vimos en su anterior cinta. Pero no es tarea fácil, ya que los cimientos del género están en manos de El padrino, Uno de los nuestros, Érase una vez en América y Scarface. Para ello, el realizador retoma aquello en lo que es un verdadero maestro, y al igual que en Una historia de violencia, indaga en el alma humana y su lucha permanente entre los instintos malignos y la voluntad de bondad. Una historia compleja, dura, realista y violenta; muy violenta. Y es que la violencia está muy presente en todo el cine de Cronenberg, y en Promesas del este el director canadiense no iba a hacer una excepción. Nos muestras las escenas violentas tal y como son; expresivas y duras, de un explícito que asusta (muestra de ello es la introducción, al más puro estilo de la reciente Sweeney Todd) y que te obliga a retorcerte en la butaca. Cronenberg es tan inteligente que se sirve desde el primer segundo de metraje para zambullirte en la crudeza de ese mundo tan particular y violento; consiguiendo lo más difícil, impactar en su público; que sabe de sobra a lo que viene.

Destacar la capacidad del realizador para filmar lo más parecido a una organización criminal del este, pero establecida en la Europa Occidental; vista desde dentro hacia adentro, ya que en ningún momento se adentra más allá de las puertas que separan a la mafia rusa del mundo corriente, no conocemos a sus enemigos, pero este silencio (o ausencia buscada a propósito) del entorno de la organización rusa es donde reside el talento y la sabiduría para sellar esta obra y que alcance el punto de inigualable. Nos muestra la mafia de puertas para adentro.

En cuanto al reparto de Promesas del este, destacar a un sobrio y portentoso Viggo Mortensen (el cual se ha desecho completamente de las vestiduras de caballero de la Tierra Media) en la que probablemente sea la mejor interpretación de su carrera, pues construye a un personaje frió, carente de emociones, pero que curiosamente es capaz de emocionar a la pantalla, y al espectador que le está viendo. Como punto álgido de la película y sin duda escena memorable que pasará a la historia tanto por su perfecta escenificación, montaje y dirección como por su crudeza y violencia, es la escena en los baños públicos. Simplemente perfecta y toda una lección de cine para aquellos que amamos este mundo. Tres personajes, un escenario y la excelente decisión de ausencia total de música en favor de unos efectos sonoros magistrales.

Como nota negativa, y restándole 2 puntos del 10 en su puntuación, comentar el irreal comportamiento de Naomi Watts al querer hacer frente a toda una organización mafiosa. No me lo trago, al igual que tampoco me trago ese final Made in Hollywood (besito incluído) entre el frio Viggo y Naomi. Sobraba totalmente la escena ya que hecha por tierra todo lo expuesto anteriormente. Quiero creer que por temas comerciales han decidido cerrar así la historia, y no por carencia de ideas. Por último, fallo imperdonable el doblaje -como siempre- y que la mayoría de la acción verbal se desarrolle en un inglés con acento del este (incluso cuando hablan entre ellos). Quiero creer también que la productora y distribuidora tienen algo que ver en toda esta chapuza.

Pese a todo, Promesas del este resulta una espectacular y genialmente cinta realizada por el siempre controvertido David Cronenberg con escenas memorables y un Viggo Mortensen en estado de gracia llevando las riendas de una magnífica obra. Puntuación: 8 sobre 10.

miércoles, 20 de febrero de 2008

No country for old men

No country for old men: mientras visionamos No country for old men estamos asistiendo a un espectáculo visual extraordinario, pues la obra de los ya consagrados en el celuloide cinematográfico, hermanos Coen, se empapa de toda la potencia visual y narrativa expuesta en las cintas anteriores de dichos realizadores.

Hablar de No country for old men es hablar de la violencia pura y dura mostrada en su perturbadora ópera prima Sangre fácil y en su magistral obra maestra Fargo, es hablar de una combinación y equilibrio perfecto entre narrativa clásica y la violencia más absoluta, es hablar de una increíble implicación del equipo realizador y de los actores, es hablar de una deslumbrante dirección de arte y escenografía. En definitiva, es hablar de una obra compleja, sórdida y excelentemente dirigida, que está llamada a ser -sin duda- una de las películas americanas del año, de la década y por descontado de la filmografía de los Coen.

Los hermanos Coen nos conducen hasta lo más hondo del oeste americano moderno, a un terreno que dominan a la perfección, el del thriller violento, sangriento y sin concesiones. No country for old men narra la situación a la que tiene que hacer frente Llewelyn Moss (Josh Brolin) cuando encuentra una camioneta rodeada por varios hombres muertos y un maletín con 2 millones de dólares. A partir de aquí comienza una persecución entre el perro y el gato, entre Brolin y Javier Bardem (Anton Chigurgh), entre el bien y... ¿el mal? con un desilusionado sheriff (Tommy Lee Jones) en medio de la acción y a la caza de ambos hombres. Se narra una historia ambientada en los años 80 americanos, donde se reflexiona sobre como se transforma la visión del mundo a medida que envejeces y todo cambia a tu alrededor, sin previa explicación mientras tu estado se mantiene inalterable. Este estado es visto a través de la nostalgia por un mundo cambiante que representa un sheriff en el ocaso de su carrera, al que da vida un contenido y a la vez perfecto Tommy Lee Jones.

Los Coen retratan con pulso firme la naturaleza más turbia de la existencia humana, dotando de una energía magistral el relato y buscando entablar mucho más que una implicación con el espectador. Los realizadores recogen la radiografía de este desierto, el viento constante, un paisaje repleto de carreteras polvorientas, pero repleto de una extraña belleza. El paisaje desierto y tejano se convierte en la piedra angular del film, donde la narración pasa a ser eminentemente visual y por momentos casi ausente de diálogo, siendo la sucesión de unas bellísimas imágenes las encargadas de dotar de texto a la obra. Este simplista lenguaje fílmico, se hace efectivo en la labor de los intérpretes, donde unos rostros son capaces de sustituir a líneas y líneas de diálogo.

Si algo hay que resaltar en No country for old men, es sin duda la interpretación de un sobrenatural Javier Bardem. Bardem nos firma una actuación antológica como villano de la cinta y perseguidor de Brolin. Poco hay que decir de su interpretación que no esté dicha ya. Transmite el mal más absoluto, un ser perverso que vive en paz gracias a un entorno de violencia y amoralidad, una ser humano sombrío, implacable y misterioso. Por lo que respecta a Josh Brolin, una más que correcta actuación como presa del insaciable Chigurgh, un hombre bueno y trabajador, y a la vez el típico hombre macho y viril cazador de antílopes en el desierto.

Si hay que echarle algo en cara a No country for old men, es sin duda y en primer lugar el desafortunadísimo peinado que luce Bardem a lo largo de la cinta y en segundo lugar la pésima traducción a nuestro idioma. Como traducción está perfecta, es decir, es de las pocas veces que se traducen con coherencia del idioma madre del film, pero creo que en este caso debería haberse respetado el título original en inglés. Por último, comentar que se podía haber estirado y trabajado un poco más el final de la obra, pues da la sensación de que el relato no está cerrado del todo, y que los Coen podían indagar mucho más allá de donde se quedan.

Sea como fuere, No country for old men se convierte en un estandarte en la filmografía de los hermanos Coen gracias a su brillante y potente poderío visual, la inquietante atmósfera del universo tejano, el fatalismo que abunda en el personaje del sheriff y el trabajo espectacular de Bardem. Bravo Coen brothers! Puntuación: 9 sobre 10.

domingo, 17 de febrero de 2008

Disturbia

Disturbia: floja, muy floja resulta esta nueva revisión del clásico de Hitchcock y obra maestra absoluta, La ventana indiscreta. Y es que resulta de lo más complicado copiar el encanto de la cinta de Hitchcock y adaptarlo al "nuevo mundo" repleto de avances tecnológicos manipulados por hormonados adolescentes. Y es que donde teníamos a James Stewart, tenemos ahora a un simpático Shia LaBeouf (lo mejor de toda la cinta sin duda), y donde estaba Grace Kelly ahora está una guapísima -eso si- Sarah Roemer. También aparece un discreto David Morse como malo malísimo, que se dedica a asustar al vecindario y a como buen villano que se precie, adelantar sus planes maquiavélicos delante del prota. Y por último, una discreta Carrie Anne Moss como madre del problemático chico. Por lo demás, Disturbia acaba siendo un thriller demasiado irregular y que hace aguas en todo momento, insuso y carente de intriga y emoción, no llega a conectar con el público salvo en contadas ocasiones. Parece que su director, D.J Caruso, (claro que con ese nombre que cabría esperar) no tenía muy claro que tono darle a su obra, así que decidió preparar un revoltijo con una primera parte que roza la comedia más absurda y nefasta; y una segunda parte con algunos toques de tensión y 15 minutos finales de malísimo psycho-thriller (con persecución incluída por supuesto). Evidentemente, la jugada no le ha salido bien, ya que parece más preocupado en resaltar el humor de los primeros 30 minutos, que de dar una resolución bien expuesta -y bien realizada- al final de la cinta. El guión resulta previsible, además de estúpido. Los líos de un trío de adolescentes con todas sus conjeturas sobre lo que está pasando esta muy tocado. Además todo resulta tan poco vistoso que da vergüenza que ocurra lo que piensas que es demasiado obvio para ocurrir. Un pequeño resumen de Disturbia: chico problemático, chico no puede salir de casa, vecina buenorra, amigo tonto, vecino psicópata, espío a mi vecina la cachonda, espío al vecino raro, sospecho de que mi vecino es un asesino, se lo comento a mi nueva amiga y futuro -espero- rollo y al amigo tonto, me gusta la vecina, nos enrollamos en la cama, sigo observando a mi vecino y mata a una persona, mando a mi amigo a investigar, resulta que no era malo; no, espera, al final si que es un cabrón. Pararé por no destrozar el final, pero básicamente esto es lo que nos espera, una estupidez hecha guión y aderezada, eso si, de exultante música comercial 100% MTV. En resumen, Disturbia resulta una cinta plana, sosa y mal realizada. Lo peor de todo, es que se nos vende como una cinta homenaje al clásico La ventana indiscreta, cuando verdaderamente resulta un insulto a la memoria del genio del suspense. Hitchcock te recreaba más tensión y suspense con los pasos de un hombre caminando que los 90 minutos que dura la cinta de Caruso. Tanto los personajes (arquetipos de adolescentes americanos) como la nula originalidad del guión con situaciones de lo más previsibles y un final acorde con todo lo visto anteriormente, hacen de Disturbia una nueva revisión -fallida- de La ventana indiscreta, que sustituye las limitaciones físicas de Stewart, por limitaciones tecnológicas. Irregular thriller de intriga donde lo único que sobresale es la simpática actuación de Shia LaBeouf. Más que Disturbia..., turbia diría yo que te ha salido la película Caruso; así vas mal amigo. Puntuación: 4 sobre 10.

miércoles, 16 de enero de 2008

Lisboa

Lisboa: Aquí tenemos un ejemplo clarísimo de la diferencia entre producir y dirigir una película en Hollywood y hacerlo en España. Este brillante thriller, a medio camino entre road movie y el cine negro te lo firman los hermanos Coen bajo una estupenda factura técnica y con unos actores de primer nivel, y se convierte en la revolución del año. Pero si nos despertamos del sueño, y tenemos a un director español desconocido hasta la fecha (sin el apadrinamiento de Del Toro), aunque eso si, con un trío de actores pocas veces superable dentro del cine patrio, nuestro film pasará sin pena ni gloria por las taquillas nacionales. Y eso es precisamente lo que ocurre con el largometraje de Antonio Hernández (autor de la excelente En la ciudad sin límites). Una road movie con una soberbia Carmen Maura -como siempre en ella-, acompañada por Sergi López (que por aquel entonces empezaba a resaltar en este mundo) y el siempre incombustible y genial Federico Luppi (me encanta este actor). El thriller, oscuro, desconcertante y a la vez inteligente en todo momento, mantiene en vilo al espectador durante todo el metraje, gracias al pulso narrativo que imprime y a lo bien rodado que está, jugando con la ambigüedad de los personajes y con el interés creado en el espectador por ver la resolución final. Y ese es el gran logro del director, el conseguir hacerte sentir igual que se siente el personaje de Sergi López (resulta raro verle en el papel de héroe y no de villano), sentir el desasosiego y el desconcierto de lo que está ocurriendo. El espectador, va desgranando poco a poco la historia, de forma que se entera al mismo tiempo que el protagonista, consiguiendo que la empatía se dispare hasta límites insospechados. Con un arrollador y nada previsible final, se cierra una grata sorpresa en forma de película, que pasó por nuestra cartelera -por desgracia- como una más. ¿Y quien dice que el cine español es malo?. Con cintas como esta, queda patente que no es así. Puntuación: 7 sobre 10.

domingo, 13 de enero de 2008

Caché (Escondido)

Caché (Escondido): Tengo que reconocer que me encanta Michael Haneke desde que vi ese agobiante y a la par brillante film titulado Funny Games, y del que él mismo ha remakeado 10 años después de su estreno. Pero tras el visionado de Caché, debo decir que únicamente me ha creado indiferencia. A nivel técnica es impecable, fiel a sus contínuos planos fijos que tan característicos son en sus obras, y a los brillantes planos secuencia que tanto abundan en Caché. Haneke mantiene su estilo en su última cinta, un retrato psicológico de una familia acomodada y burguesa (como no, en un film de Haneke), que empieza a recibir misteriosas grabaciones. Con una agobiante puesta en escena (100% Haneke), y de inquietante y perturbadora ambientación, mezcla a partes iguales el suspense más clásico con un terror sugerente. Un terror sugerente, puesto que obvia de forma invisible el miedo. Haneke sigue obsesionado con hacer pasar un mal rato al espectador y ciertamente lo consigue. Lo consigue a base de sugerir y no mostrar, al igual que ya hacia con Funny Games; y parece que no se le da del todo mal. Con un final tremendamente abierto y ambiguo, te obliga a sacar tus propias conclusiones. Así que aquellas personas que le gusta se lo den todo masticadito para que puedan aceptarlo y entenderlo todo antes de acostarse que no se acerquen a esta obra, puesto que les hará pensar larga y distendidamente sobre los distintos puntos de vista que nos ofrece. A mi personalmente, me ha hecho razonar algunas cosas y fijándome en el último plano fijo que cierra el film, puedo sacar un idea que no compartiré para no estropear la película a nadie. Algunos dirán que es extremadamente pretenciosa y que Haneke juega y se ríe de nosotros (no digo que no), pero eso ya lo sabían al ponerse a ver una cinta suya. Una de las figuras clave del cine moderno, tanto por su técnica como por la pertubadora atomósfera que envuelve sus obras es sin duda Michael Haneke. Puntuación: 7 sobre 10.

miércoles, 9 de enero de 2008

Halloween, el origen

Halloween, el origen: Resulta muy difícil plantarse a realizar un remake de una de las obras maestras del cine de terror o slasher de los años 70 y salir no sólo airoso sino que aprobado con nota. Pero Rob Zombie puede con todo. Me gusta el cine de Rob Zombie, no tanto La casa de los mil cadáveres (excesivo freakismo para mi) y demasiado Los renegados del diablo (genialidad extrema). Y ahora nos llega con el remake de Halloween, si señor. Dividimos el film en dos partes claramente diferenciadas. La primera, de absolutos 45 minutos maestros, rodados con pulso firme y determinación, y la segunda, de otros 50 minutos, pero que peca demasiado de previsibilidad en el cine de género y prácticamente no aporta nada nuevo; eso sí mucho superior a la media. Todavía estoy impresionado con la primera y soberbia parte del film. Se atreve a profundizar en la psicología del personaje de Michael Myers desde la infancia hasta su posterior fuga 17 años después. Si Carpenter conseguía sobrecoger al espectador en los 10 primeros minutos de Halloween, con esa cámara subjetiva realmente espeluznante, Zombie no sólo alarga la secuencia, sino que te sumerge en los orígenes de la mente de un precoz asesino (genial el niño que da vida a Myers y ese guiño del director a Kiss en la camiseta del chaval). Rob Zombie respeta al 100% el personaje y la historia original de Carpenter, dejando claro que él sólo le aporta un nuevo enfoque o punto de vista. Así, durante los primeros 45 minutos de metraje, el director se dedica a desgranar de forma agobiante, al niño Myers de 10 años que todos conocemos, pero que nunca antes habíamos visto y sabido de sus orígenes. Tras esta primera parte llega al auténtico remake, y es cuando Zombie pierde parte de la brillantez y agilidad de la que dota a la primera parte, para caer en el pasotismo y la previsibilidad que caracterizan estas cintas. Pese a todo ello, altamente recomendable por su primera parte. Atención a Malcolm McDowell (Alex en La naranja mecánica) como el doctor Samuel Loomis. Puntuación: 7 sobre 10.

lunes, 7 de enero de 2008

Saw IV

Saw IV: Definitivamente, la saga de Saw ha llegado a su fin. No a su fin como franquicia, ya que Lions Gate parece la gallina de los huevos de oro con Jigsaw, y mientras dure aprovecharán el tirón que tiene para hacer Saw V y Saw VI. Digo que se ha acabado por su guión, factura, historia y calidad. No se puede estirar más una saga cuando no da más de si. Si ya con la tercera parte el nivel bajó considerablemente, ahora esta cuarta no hay por donde cogerla. En primer lugar, esa narración incoherente a través de flashbacks, mezclando pasado y presente..., Sr.Lynn Bousman, con todos mis respetos usted no es (ni será a este paso) Iñarritu en Amores Perros o 21 gramos, y ni mucho menos Nolan en Memento o Tarantino en Pulp Fiction; entonces no lo intente por favor, deje eso a los profesionales de verdad. De narración zarrapastrosa, con multitud de agujeros negrísimos e incoherencias de guión nos la intenta colar distorsionando la realidad y mezclándonos continuamente flashbacks con actualidad. A todo esto le sumamos el (im)previsible giro argumental del final -típico en la saga- y tenemos una basura en toda regla. ¿Es que no se dan cuenta de que el giro de guión quedó más que agotado en la primera parte y si me apuras en la segunda? Pues no, parece que no lo entienden. Y para colmo, de los 83 -interminables-minutos que dura quitando créditos finales, 10 minutos se corresponden a escenas pasadas de las anteriores entregas, con lo cual queda reflejado la carencia de ideas por parte del equipo y la necesidad de rellenar metraje con flashbacks innecesarios que lo único que hacen es liar al espectador. Para los fans de la casquería y el gore, entre los que sin duda me encuentro, destacar únicamente la escena de la autopsia a Jigsaw con todo lujo de detalles y una única "prueba". Lo único que la hacia realmente interesante (las pruebas) ha perdido su originalidad y gracia. Una lastima, sin duda la peor de la saga, cogida de la mano junto con la 3. Por último, la frase vivo o muerto, tu decides acaba cansando cuando la oyes 20 veces... Renovarse o morir, nunca mejor dicho. Puntuación: 4 sobre 10.

viernes, 4 de enero de 2008

Soy leyenda

Soy leyenda: Tercera adaptación cinematográfica de la novela de ciencia ficción de Richard Matheson. Simple y manida versión con un ritmo de lo más irregular en cuanto a narración y acción, uso del flashback totalmente fallido que sólo busca la implicación del espectador sin conseguirla. Esta vez, cambiamos a Charlton Heston por Will Smith, le colocamos un perro que de pena cuando muera -así nos ganamos al publico de lágrima fácil- unos vampiros bastante pobres y muy mal conseguidos, y el resto que lo haga el equipo de marketing con las frases: el último hombre vivo sobre la tierra, o con la secuencia más cara de la historia. Refrito de virus infecciosos (28 días después, Resident Evil, Amanecer de los muertos...) donde sin duda lo mejor transcurre cuando Will Smith se encuentra solo en una Nueva York desierta. Impresionantes planos y recreación de un apocalíptico Manhattan asolado, donde el protagonista se divierte de día cazando ciervos (excelente escena) o yendo de compras, y escondiéndose de noche. Aceptable -no por su originalidad- hasta el momento en que aparecen los vampiros, donde el director pasa a decantarse por el espectáculo 100% americano en forma de presupuesto, y se olvida de todo lo expuesto hasta ahora. Por último, un tufillo semicatólico cogido con pinzas que abunda por doquier en los 15 minutos finales, donde se nos obliga a creer para ser salvados. Atención a los 30 segundos del final, la frase, el sonido de las campanas, la iglesia, las puertas de la salvación abriéndose de par en par y toda la comunidad de beatos que sale a recibirnos. En definitiva, una lamentable adaptación de todo un clásico, irregular, simple y con un uso 100% palomitero debido a toda la pirotecnia empleada. Solo se salva la decente actuación de un creíble Will Smith; salvo eso, Bochornoso. Puntuación: 5 sobre 10