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martes, 10 de junio de 2008

La niebla de Stephen King

La niebla de Stephen King: el realizador francoamericano, Frank Darabont, vuelve a adaptar una vez más –y ya van cuatro- al maestro del terror Stephen King, aunque en esta ocasión, y al contrario que en Cadena perpetua o La milla verde, Darabont aborda un relato de terror con toques de thriller sobrenatural y ciencia ficción. La niebla de Stephen King es una más que correcta adaptación cinematográfica al conocido libro de King, que Darabont pudo llevar a cabo, gracias en buena parte a la negativa de Steven Spielberg para que este escribiera el guión de la ya archiconocida por todos Indiana Jones y el reino de la calavera de cristal. De esta forma, el realizador Frank Darabont regresa una vez más a su inspirador autor del que ha conocido sus mayores glorias profesionales, en una propuesta tremendamente efectiva.

La premisa de La niebla de Stephen King es sencilla pero muy sugerente. En un pequeño pueblo de Maine, estalla de repente una violenta tormenta que termina tan bruscamente como comenzó. Después de una fuerte tormenta, los habitantes de un pequeño pueblo observan cómo una extraña neblina desciende de las montañas. Varios de estos ciudadanos acuden a hacer sus compras al supermercado del lugar, viéndose de repente rodeados por tan inesperada bruma. Pronto se percatan de que no se trata de un fenómeno meteorológico normal, sino que tras ese blanco manto se ocultan unos temibles seres a las que habrán de enfrentarse. Con este preciso y directo comienzo (el cual se permite el lujo de incluir un guiño hacia el excepcional largometraje de Carpenter, La cosa) empieza una historia que desembocará en el caos total y to
cando temas como el miedo a lo desconocido o la propia desconfianza humana.

La niebla de Stephen King está concebida como un relato de terror humano más que sobrenatural, pues los mayores miedos que se ven en la pantalla son al propio desmoronamiento moral de las personas, a la desconfianza, al fanatismo religioso y a la presión psicológica en las débiles mentes de los vecinos del pueblo. La invasión sobrenatural y los “bichos” no son más que un ingrediente más en la obra, un acompañamiento y un claro homenaje a los clichés y cintas del género de serie B. El resultado es un cinta asfixiante, claustrofóbica y muy estimulante; no llega al nivel de sus obras anteriores –ni lo pretende- pero resulta un verdadero acierto hacer una buena película de miedo tocando materiales y temas más complejos.


A modo de reparto coral, la acción en La niebla de Stephen King transcurre principalmente en el típico supermercado de pueblo americano, donde todos los vecinos se conocen y todos desconfían de todos. Se dibuja una paleta de personajes a cada cual más extraño, que si bien al principio todos parecen unidos, al final veremos como la personalidad humana es mucho más compleja que la propia unión y no se observa ningún atisbo de esperanza en el propio comportamiento humano de los personajes. Es una cinta de terror como las de antaño pero con las técnicas digitales de ahora (aunque no destaquen por su brillantez resolutiva), sin efectismos, sustos fáciles ni incrementos de volumen para ensordecer al público. Como ya he dicho, los monstruos no son más que un telón de fondo y el verdadero terror va calando en los personajes de la cinta, llenos de odio y miedo y que genera una terrible visión del comportamiento humano en situaciones límites, capaz de derrumbar todas las bases de raciocinio y civilización.


Como todo reparto coral que se precie, tendremos todos los arquetipos personificados habidos y por haber (lo cual no siempre es malo), desde el padre-héroe (Thomas Jane) capaz de hacer frente a la invasión desde la razón, hasta la chica en forma de profesora novata, pasando por el niño (esta vez no es repelente y actúa correctamente frente a la tensión), los soldados yanquis, el mecánico de la América profunda que no se cree nada y hasta una fanática religiosa estupendamente interpretada por Marcia Gay Harden y que se convierte, sin lugar a dudas, en el pilar fundamental de La niebla de Stephen King. Su actuación se merienda al resto del reparto –héroe incluido- y ella solita es capaz de poner al borde de la histeria a cualquier espectador. Sorprendente e inconmensurable trabajo el de actriz como perfecta, sobria y hasta elegante fanática religiosa. Del resto no destacaría a nadie más, el padre pasa sin pena ni gloria, la chica –una vez más- hace de mujer florero sin mayor profundidad, y bueno, el niño por lo menos esta vez es salvable y no repelente.


Del apartado técnico de la cinta sobresalen, pero para mal, unos muy pobres efectos digitales y visuales que llegan muy justitos con el nivel global mostrado en la cinta. Si están concebidos así para mantener la idea de serie B me parece de lo más acertado. Si por el contrario buscaban deslumbrar o impactar, desgraciadamente no lo ha conseguido. Otro de los puntos negativos que le encuentro a la factura es el constante abuso de esos zooms aleatorios y sin ningún sentido, así como los interminables fundidos negros que echan por tierra todo el trabajo realizado, pecando incluso de tener ciertas similitudes de telefilme. La fotografía, oscura y sobria, correcta sin más.


En resumen, La niebla de Stephen King es una grata sorpresa que renueva y actualiza los cimientos del cine de terror más clásico y de serie B, huyendo de efectismos y trucos facilones. Peca de excesivo metraje en una obra que se podía haber finiquitado en 90 minutos, pero lo compensa con ese desgarrador y desalentador final que muy pocas veces vemos en la pantalla grande. Se abandonan los cánones del happy end, se rompen las clasistas reglas morales, se juega con los sentimientos del público y finalmente asistimos a un desesperanzador desenlace irónico y de lo más vengativo. Puntuación: 7,5 sobre 10.


Leer crítica de La niebla de Stephen King en Muchocine.net

miércoles, 16 de abril de 2008

Quarantine, trailer y preview del remake de REC

Ya podemos ver aquí el primer trailer de Quarantine, el remake americano de nuestra querida [REC], la brillante película de Jaume Balagueró y Paco Plaza. Resulta sorprendente el mero calco que han hecho de la versión española, pues las escenas son exactamente igual, fotograma por fotograma, y prácticamente no existe ni la más mínima variación sobre el material original. Incluso, atención, se permiten el lujo de incluir EN EL MISMO TRAILER la última escena y que da el cierre a la cinta, destrozando cualquier tipo de emoción o sorpresa final. Me parece lamentable que esta secuencia se incluya en el trailer final de Quarantine.

En Quarantine se cambia L'Eixample barcelonés por unos apartamentos de Los Ángeles, el cuerpo nacional de bomberos y la policía local por los marines yankees. El resto es una mera copia plano por plano de la original (por lo menos en lo visto en el trailer) como ya hiciera en su día Gus Van Sant con Psycho; estrepitoso fracaso en el remake de Psicosis del maestro Hitchcock.

Ahora sólo falta que Quarantine se convirtiese en un bombazo taquillero que hiciera olvidar al film original. El remake ha sido dirigido por el desconocido hasta ahora John Erick Dowdle, y en el papel de la reportera de televisión han puesto a Jennifer Carpenter, la cual ha obtenido cierta fama por dar vida a la hermana de Dexter (serie de televisión sobre un asesino en serie). Además de la reportera, completan el reparto Columbus Short, Jay Hernandez y Johnathon Schaech.



Quarantine se estrenará en los USA el próximo 17 de Octubre.


Si alguien tiene problemas para ver el video aquí tenéis un enlace alternativo.

miércoles, 9 de enero de 2008

Halloween, el origen

Halloween, el origen: Resulta muy difícil plantarse a realizar un remake de una de las obras maestras del cine de terror o slasher de los años 70 y salir no sólo airoso sino que aprobado con nota. Pero Rob Zombie puede con todo. Me gusta el cine de Rob Zombie, no tanto La casa de los mil cadáveres (excesivo freakismo para mi) y demasiado Los renegados del diablo (genialidad extrema). Y ahora nos llega con el remake de Halloween, si señor. Dividimos el film en dos partes claramente diferenciadas. La primera, de absolutos 45 minutos maestros, rodados con pulso firme y determinación, y la segunda, de otros 50 minutos, pero que peca demasiado de previsibilidad en el cine de género y prácticamente no aporta nada nuevo; eso sí mucho superior a la media. Todavía estoy impresionado con la primera y soberbia parte del film. Se atreve a profundizar en la psicología del personaje de Michael Myers desde la infancia hasta su posterior fuga 17 años después. Si Carpenter conseguía sobrecoger al espectador en los 10 primeros minutos de Halloween, con esa cámara subjetiva realmente espeluznante, Zombie no sólo alarga la secuencia, sino que te sumerge en los orígenes de la mente de un precoz asesino (genial el niño que da vida a Myers y ese guiño del director a Kiss en la camiseta del chaval). Rob Zombie respeta al 100% el personaje y la historia original de Carpenter, dejando claro que él sólo le aporta un nuevo enfoque o punto de vista. Así, durante los primeros 45 minutos de metraje, el director se dedica a desgranar de forma agobiante, al niño Myers de 10 años que todos conocemos, pero que nunca antes habíamos visto y sabido de sus orígenes. Tras esta primera parte llega al auténtico remake, y es cuando Zombie pierde parte de la brillantez y agilidad de la que dota a la primera parte, para caer en el pasotismo y la previsibilidad que caracterizan estas cintas. Pese a todo ello, altamente recomendable por su primera parte. Atención a Malcolm McDowell (Alex en La naranja mecánica) como el doctor Samuel Loomis. Puntuación: 7 sobre 10.