sábado, 10 de octubre de 2009
Déjame Entrar
Publicado por
Jaime M.
en
17:45
0
comentarios
Etiquetas: Amor, Críticas, Fantástico, Festivales, Terror, Vampiros
lunes, 29 de septiembre de 2008
Los extraños
Los extraños: la verdad es que tenía grandes esperanzas en esta cinta del debutante en el largometraje Bryan Bertino, pero tras una correcta primera parte, todas mis expectativas se diluyen cual pastilla efervescente en un vaso de agua. De momento, el 2008 no es un gran año para el cine de terror (no olvidemos que REC data de 2007), pues todo lo que aparece en nuestras carteleras esta mil veces visto y ocasiona un refrito en nuestros cerebros. Pero cuando vi el trailer de Los extraños pensé, anda mira, pero si puede estar bien y todo pese a la copia del saco en la cabeza a lo Tomás de El Orfanato. Pero no. Obviamente el género de terror no pasa por un buen momento, y con Los extraños, al menos no parece que vaya a cambiar la situación.
Los extraños me ha parecido una propuesta más bien mediocre, que si bien no tiene una mala introducción, de hecho me resulta brillante por momentos, termina cometiendo los mismos errores que cualquier telefilme de tres al cuarto, con todos los tópicos y situaciones del genero; y lo que es peor, provocando el tedio y la agonía en el espectador, con personajes que no tienen el más mínimo interés y con un final de risa.
Lo mejor de Los extraños es su trailer comercial sin lugar a dudas. Una vez visto el trailer no necesitas ver más. Te ahorraras unos minutos de constante monotonía, explotando el aburrimiento hasta la máxima exponencia. El montador del trailer se merece todos mis respetos y mi enhorabuena, pues ha conseguido resumir en poco menos de 2 minutos todo lo interesante de una cinta de 80 (plano vistoso incluido).
Con los personajes de Los extraños no sabes muy bien que está pasando. Tanto una sosa Liv Tyler como un -no menos soso- aunque voluntarioso Scott Speedman acaban siendo planos y sin ningún interés para el público. Su introducción a trozos tampoco me ha convencido demasiado, generando confusión y desorden en una cinta que no lo requiere. Se comportan eso si con todos los clichés de una "buena" cinta de terror, además de pasearse durante todo el metraje de arriba a abajo con la misma cara y actitud. Mal, mal y mal !! Por lo demás creo que ya está todo dicho. Previsible en todo momento, con situaciones que van desde un Funny Games muy descafeinado, hasta una cinta francesa poco conocido aquí en nuestro país como es Ils; pasando por una escena plagiada de A l'interieur (eso si es cine de terror) y que se ve venir incluso desde los créditos iniciales .
A favor de Los extraños nombraré la atmósfera aterradora de los primeros minutos de tensión, su ausencia de banda sonora y efectos sonoros subidos de volumen y que tanto abundan en las películas de terror preadolescente que tenemos que soportar hoy en día, su magistral plano (lo mejor de toda la cinta y que también sale en el trailer) con "el extraño" al fondo, su propuesta de hacer cine de terror sin recurrir a lo truculento y visceral (muy a lo Haneke) y su corta duración (gracias Brian por ahorrarnos el suplicio de alargar la cosa).
En resumen, Bryan Bertino quiere con Los extraños a hacer cine de terror de la vieja escuela, pero se queda simplemente en una mediocre propuesta de poco menos de hora y media de duración. Bien por su planteamiento, mal por su ejecución y resolución. Puntuación: 5 sobre 10.
Leer critica de Los Extraños en Muchocine.net
Publicado por
Jaime M.
en
18:02
5
comentarios
Etiquetas: Críticas, Festivales, Slasher, Terror, Thriller
lunes, 23 de junio de 2008
Shaun of the dead (Zombies party)
Shaun of the dead: pues si, he tenido que verla por segunda vez para captar todo el potencial cómico que emana la cinta de Edward Wright, ya que en su primer visionado no me convenció del todo, y me parecía infinitamente superior Hot Fuzz. Tras verla, debo decir que me sigue pareciendo mejor Hot Fuzz, pero Shaun of the dead ha ganado enteros. Y es que antes de la estupenda Hot Fuzz (aquí en España la conocemos por el nefasto título de Arma fatal, que parece que en cualquier momento pueden aparecer Mel Gibson y Danny Glover en escena), el director británico ya hizo sus incursiones en el mundo de la comedia gamberra, rodando una especie de parodia sobre el género zombie que fue todo un éxito en Inglaterra. Particularmente, no veo a Shaun of the dead como una película de zombies, sino más bien como una historia de amor, de desamor y de reconciliamiento, con zombies de por medio que retrasan a que el protagonista reconquiste a su amada. Podemos decir que es una comedia romántica zombie. La comedia romántica definitiva, llena de mala leche e irreverente gamberrismo.
Evidentemente, y como sucedió después con Hot Fuzz, a España no vino con el título de Shaun of the dead (parodia-tributo a la estupenda Dawn of the dead o Amanecer de los muertos) sino con uno más vistoso y horrendo como es Zombies Party. Títulos a parte, Shaun of the dead resulta una hilarante producción inglesa repleta -como cabría esperar- de humor inglés. Excelente de principio a fin, desde el guión, los gags, los personajes etc. Llena de momentos memorables como el primer contacto con los zombies, los paseos a la tienda de 24 horas o la antológica escena del ataque mientras suena la música de Queen de fondo, perfectamente cuadrada con la acción del momento; hacen de Shaun of the dead un título indispensable para pasar un buen rato. Atención también al tronchante desenlace final con el posible adisestramiento e incorporación del zombie al mundo laboral. Impagable.
Todo el humor que destila Shaun of the dead es de lo más sutil, huyendo de estupideces Made in USA o lenguaje soez Made in Spain. Se trata el humor de forma inteligente y totalmente cotidiano, con multitud de guiños y referencias al cine de Romero y demás genero de terror-zombie. Se recurre una y otra vez al humor aparatoso, ciertamente muy inglés, y propiciado por los métodos poco ortodoxos y la forma insensata en que los protagonistas hacen frente a la amenaza que se les viene encima. El patetismo que emanan los dos personajes principales se hace nuestro. También resulta cómico, la poca importancia que a veces parecen dar al hecho de que la humanidad se desmorone, enfrascándose más en su propia rutina diaria y preocupaciones que en el fin del mundo. El ser devorado por un zombie pasa en este caso a un segundo plano, dejando como principal motor de la acción a los propios personajes, lo cual me parece un verdadero acierto dar prioridad a estos personajes que a la situación que los rodea y relegándola como a algo de lo más normal.
Simon Pegg y Nick Frost repitieron tras Shaun of the dead a las órdenes de Edward Wright en Hot Fuzz. Simon Pegg, como Shaun, es el líder y protagonista absoluto de la historia, y al igual que en Hot Fuzz está acompañado de un Nick Frost un poco menos tonto que el de Hot Fuzz.
Shaun of the dead tiene un montaje y dirección que si permiten decirlo, me recuerda levemente al de Guy Ritchie y por momentos al del mejor Scorsese. No sabría explicar el porqué, pero al verla me viene a la mente Lock & Stock, Snatch y un poco de Casino e Infiltrados. Aunque parezca un sacrilegio, me recuerda.
En definitiva, Shaun of the Dead es una muy recomendable cinta que integra toques de terror y gore en su peculiar estilo de humor desternillante. Una hilarante propuesta muy inglesa repleta de escenas impagables, que hará las delicias de todos los fans del género zombie y el humor absurdo y elegante a la vez. Personalmente y aunque por poco, me sigo quedando con Hot Fuzz, pero es innegable todo el potencial humorístico que desprende el film de Edward Wright. Zombie, acción..., ¿cual será el próximo género elegido por Wright para parodiar? ¿El western...? Puntuación: 7,5 sobre 10.
Leer crítica de Zombies party en Muchocine.net
Publicado por
Jaime M.
en
12:35
1 comentarios
Etiquetas: Cine inglés, Comedia, Críticas, Terror, Zombies
viernes, 13 de junio de 2008
Frontiere(S)
Frontiere(S): otra joyita para el últimamente (Alta tensión, A l'interieur, Ils, Malefique) tan de moda cine slasher francés. Bueno, quizá con el adjetivo de joyita soy demasiado generoso, así que vamos a dejarlo en una simple y correcta adaptación francesa a la idea de Hostel. Digo idea de Hostel, porque el planteamiento de Frontiere(S) bebe mucho de la cinta de Eli Roth. Digamos que está a medio camino entre Hostel y La matanza de Texas. Con más "miga" que Hostel, pero como una burda imitación de La matanza de Texas y clásico por excelencia del cine de terror dirigido por Tobe Hooper.
Frontiere(S) comienza de una forma y acaba de otra totalmente diferente. Parte de una secuencia de acción rodada a ritmo videoclipero al más puro estilo Michael Bay; es decir, prácticamente no ves nada gracias a un aberrante montaje y a una horrorosa cámara en mano que parece movida por un epiléptico. En sus 10 primeros minutos parece que estemos viendo la tercera parte de Bad Boys (dios no lo quiera). Tras la fallida presentación de los personajes, comienza el verdadero meollo de la cinta. Cuatro jóvenes deciden huir de los disturbios parisinos para refugiarse en la muy liberal Amsterdam, pero claro, de noche harán la típica y errónea parada en el no menos típico lúgubre ¿hotel? del que estás seguro no va a pasar nada bueno.
Evidentemente, y como cabía esperar, nada agradable ocurre en el citado ¿hotel? de Frontiere(S), pues la ¿familia? que lo regenta es una psicótica y disparatada mezcla de personajes nazis a cada cual más raro. Tras unas cuantas peleas, llegamos al verdadero porqué de la cinta, pues no hacen "cosas malas" por gusto, sino por ¿necesidad?: la familia pro-nazi quiere engendrar un hijo con la chica del film para mantener el legado familiar hitleriano intacto, y procrear así una nueva raza de "sangre pura" (pese a que la prota es más morena que yo), ya que los hasta ahora fetos nacían deformes, y claro esto no se puede permitir en ninguna familia nazi que se precie. En fin, como podéis leer, el argumento de Frontiere(S) no tiene ni pies ni cabeza, pero señores, estamos ante un slasher film y la verdad es que poco importa. Aquí hemos venido a ver hemoglobina a raudales, y si bien está no es derrochada en abundancia como en A l'interieur, de sus compatriotas franceses, las escenas gore están bastante bien resueltas.
El responsable de Frontiere(S) se llama Xavier Gens y a algunos os sonará por ser el responsable de la vergonzante Hitman, la cual no le pienso dedicar ni una mínima reseña. Otra adaptación de un videojuego que es destrozada en la pantalla grande (véase, Street Figther, Mario Bros, Tomb Raider, Alone in the Dark, Doom etc.). Por lo menos, aquí en Frontiere(S), Xavier Gens cumple; justito pero cumple. Del apartado técnico destacar unos correctos efectos visuales, así como unas buenas cantidades de sangre y casquería, sobretodo en el tramo final de la cinta. Los efectos están bien conseguidos, pero de debía dedicar más tiempo a indagar un poco más en las torturas. En los protagonistas, sobresale una muy creíble Karina Testa, como victima de la "familia Hitler".
En resumen, salvo el fallido y efectista inicio de la cinta, y un pobre trabajo de guión y escritura de personajes, Frontiere(S) es una salvable cinta solamente recomendable para los amantes del género. Una vez más, el cine francés demuestra que no se corta un pelo a la hora de rodar cintas desagradables, donde el color rojo predomina por encima de todo y de todos. Ni muchísimo menos llega al nivel ejecutado en A l'interieur y Alta Tensión de Alexander Aja pero aún así resulta entretenida. Lo mejor, la salvaje escena final. Puntuación: 6,5 sobre 10.
Leer critica de Frontieres en Muchocine.net
Publicado por
Jaime M.
en
12:10
1 comentarios
Etiquetas: Cine francés, Críticas, Gore, Slasher, Terror, Thriller
martes, 10 de junio de 2008
La niebla de Stephen King
La niebla de Stephen King: el realizador francoamericano, Frank Darabont, vuelve a adaptar una vez más –y ya van cuatro- al maestro del terror Stephen King, aunque en esta ocasión, y al contrario que en Cadena perpetua o La milla verde, Darabont aborda un relato de terror con toques de thriller sobrenatural y ciencia ficción. La niebla de Stephen King es una más que correcta adaptación cinematográfica al conocido libro de King, que Darabont pudo llevar a cabo, gracias en buena parte a la negativa de Steven Spielberg para que este escribiera el guión de la ya archiconocida por todos Indiana Jones y el reino de la calavera de cristal. De esta forma, el realizador Frank Darabont regresa una vez más a su inspirador autor del que ha conocido sus mayores glorias profesionales, en una propuesta tremendamente efectiva.
La premisa de La niebla de Stephen King es sencilla pero muy sugerente. En un pequeño pueblo de Maine, estalla de repente una violenta tormenta que termina tan bruscamente como comenzó. Después de una fuerte tormenta, los habitantes de un pequeño pueblo observan cómo una extraña neblina desciende de las montañas. Varios de estos ciudadanos acuden a hacer sus compras al supermercado del lugar, viéndose de repente rodeados por tan inesperada bruma. Pronto se percatan de que no se trata de un fenómeno meteorológico normal, sino que tras ese blanco manto se ocultan unos temibles seres a las que habrán de enfrentarse. Con este preciso y directo comienzo (el cual se permite el lujo de incluir un guiño hacia el excepcional largometraje de Carpenter, La cosa) empieza una historia que desembocará en el caos total y tocando temas como el miedo a lo desconocido o la propia desconfianza humana.
La niebla de Stephen King está concebida como un relato de terror humano más que sobrenatural, pues los mayores miedos que se ven en la pantalla son al propio desmoronamiento moral de las personas, a la desconfianza, al fanatismo religioso y a la presión psicológica en las débiles mentes de los vecinos del pueblo. La invasión sobrenatural y los “bichos” no son más que un ingrediente más en la obra, un acompañamiento y un claro homenaje a los clichés y cintas del género de serie B. El resultado es un cinta asfixiante, claustrofóbica y muy estimulante; no llega al nivel de sus obras anteriores –ni lo pretende- pero resulta un verdadero acierto hacer una buena película de miedo tocando materiales y temas más complejos.
A modo de reparto coral, la acción en La niebla de Stephen King transcurre principalmente en el típico supermercado de pueblo americano, donde todos los vecinos se conocen y todos desconfían de todos. Se dibuja una paleta de personajes a cada cual más extraño, que si bien al principio todos parecen unidos, al final veremos como la personalidad humana es mucho más compleja que la propia unión y no se observa ningún atisbo de esperanza en el propio comportamiento humano de los personajes. Es una cinta de terror como las de antaño pero con las técnicas digitales de ahora (aunque no destaquen por su brillantez resolutiva), sin efectismos, sustos fáciles ni incrementos de volumen para ensordecer al público. Como ya he dicho, los monstruos no son más que un telón de fondo y el verdadero terror va calando en los personajes de la cinta, llenos de odio y miedo y que genera una terrible visión del comportamiento humano en situaciones límites, capaz de derrumbar todas las bases de raciocinio y civilización.
Como todo reparto coral que se precie, tendremos todos los arquetipos personificados habidos y por haber (lo cual no siempre es malo), desde el padre-héroe (Thomas Jane) capaz de hacer frente a la invasión desde la razón, hasta la chica en forma de profesora novata, pasando por el niño (esta vez no es repelente y actúa correctamente frente a la tensión), los soldados yanquis, el mecánico de la América profunda que no se cree nada y hasta una fanática religiosa estupendamente interpretada por Marcia Gay Harden y que se convierte, sin lugar a dudas, en el pilar fundamental de La niebla de Stephen King. Su actuación se merienda al resto del reparto –héroe incluido- y ella solita es capaz de poner al borde de la histeria a cualquier espectador. Sorprendente e inconmensurable trabajo el de actriz como perfecta, sobria y hasta elegante fanática religiosa. Del resto no destacaría a nadie más, el padre pasa sin pena ni gloria, la chica –una vez más- hace de mujer florero sin mayor profundidad, y bueno, el niño por lo menos esta vez es salvable y no repelente.
Del apartado técnico de la cinta sobresalen, pero para mal, unos muy pobres efectos digitales y visuales que llegan muy justitos con el nivel global mostrado en la cinta. Si están concebidos así para mantener la idea de serie B me parece de lo más acertado. Si por el contrario buscaban deslumbrar o impactar, desgraciadamente no lo ha conseguido. Otro de los puntos negativos que le encuentro a la factura es el constante abuso de esos zooms aleatorios y sin ningún sentido, así como los interminables fundidos negros que echan por tierra todo el trabajo realizado, pecando incluso de tener ciertas similitudes de telefilme. La fotografía, oscura y sobria, correcta sin más.
En resumen, La niebla de Stephen King es una grata sorpresa que renueva y actualiza los cimientos del cine de terror más clásico y de serie B, huyendo de efectismos y trucos facilones. Peca de excesivo metraje en una obra que se podía haber finiquitado en 90 minutos, pero lo compensa con ese desgarrador y desalentador final que muy pocas veces vemos en la pantalla grande. Se abandonan los cánones del happy end, se rompen las clasistas reglas morales, se juega con los sentimientos del público y finalmente asistimos a un desesperanzador desenlace irónico y de lo más vengativo. Puntuación: 7,5 sobre 10.
Leer crítica de La niebla de Stephen King en Muchocine.net
Publicado por
Jaime M.
en
11:37
3
comentarios
Etiquetas: Críticas, Fantástico, Remake, Terror
miércoles, 28 de mayo de 2008
El hijo del mal (Joshua)
El hijo del mal: y aquí tenemos una muestra más de porqué no se deben traducir las propuestas que nos llegan de los USA y respetar el título original de la cinta (Joshua). El director de El hijo del mal, George Ratliff, no debía tener muy claro que hacer con su obra creo yo. Pues más que nada se ha limitado a copiar grandes clásicos como La profecía de Richard Donner o la obra maestra La semilla del diablo de Roman Polanski. Ha querido hacer un batiburrillo de cintas con niños malos y le ha salido el tiro por la culata, pues el resultado final es un film insulso, con interpretaciones planas y carentes de tensión e inquietud narrativa.
La premisa de la que parte El hijo del mal no es mala -valga la redundancia- pero a medida que avanza, se va diluyendo y nadie es capaz de sacarla a flote. Narra la historia de Brad y Abby Cairn, aparentemente los padres perfectos, y que están celebrando el nacimiento de su segundo retoño, Lily. Su primer hijo, Joshua, no es un niño corriente. Tiene una inteligencia excepcional, buena educación y una precocidad que asusta. Y ahora, parece cada vez más infeliz con su nueva vida, en la que sus padres adoran a Lily mientras que él, callado, toca el piano en un rincón.
Tampoco puedo evitar sacar paralelismos con una cinta olvidada del más olvidado aún Macaulay Culkin, El buen hijo. De hecho, los parecidos con esta son más que notables en comparación con las obras clásicas mencionadas anteriormente. Pues tanto La profecía como La semilla del diablo nos remitían directamente a contexto demoníacos y satánicos, donde el diablo hacia de las suyas. En cambio, las referencias con El buen hijo son muy visibles, pues se nos presenta la maldad hecha niño, sin ningún atisbo de implicación satánica. Pura perversión engendrada gracias a los celos que siente, en este caso a su hermana.
Y es como ya he comentado, la cinta parte de una premisa más que aceptable, generando en el espectador esa sensación de curiosidad por ver como actuará el niño frente a la intromisión de su hermana en su vida. Pero a medida que avanza, observamos que esa curiosidad se convierte en tedio, y el ritmo de la cinta resulta plano y aburrido. En mi caso, no consiguió conectar conmigo en ningún momento, salvo en los minutos iniciales; el resto me dejó completamente indiferente. El hijo del mal no aporta nada nuevo al género, y muestra una vez la carencia de ideas creativas en el mundo de Hollywood, cayendo una y otra vez en la reiteración y plagio de los elementos clásicos del género.
En cuanto a las interpretaciones, únicamente se salva un predispuesto y correcto Sam Rockwell, ya que tanto la madre, Vera Farmiga, como el repelente niño Jacob Kogan están para mandarlos a la quema de actores. La madre tiene un pase, pues con su sobreactuadísima actuación intenta transmitir esa desesperación y locura que siente su personaje. Pero al niño no hay por donde cogerlo. Resulta carente de expresividad y de lo más repelente. Se pasa toda la película con la misma cara de pánfilo. No refleja ninguna emoción ni implicación con su personaje, acabando siendo plano y dándote ganas de cogerle y darle un buen par de leches. El crío quiere ser el nuevo Damien (sacrilegio, pues Damien siempre será Harvey Stephens), pero desgraciadamente se queda en un pequeño angelito, eso si, con ganas de tocar un poco los cojones a su padre.
En resumen, una mediocre propuesta que se queda simplemente en una buena premisa, siendo incapaz de avanzar en una historia más o menos interesante y que inquiete al público. Se hecha en falta un poco más de tensión en algunos momentos demasiado blandos. A medio camino entre La profecía y La semilla del diablo (pero sin las connotaciones diabólicas), El hijo del mal se convierte en la cinta perfecta para un domingo por la tarde. Indaga más en el drama familiar psicológico que en su lado más oscuro o terrorífico, siendo este su mayor pecado. No pretendan buscar mucho más en ella. Puntuación: 5,5 sobre 10.
Leer crítica de El hijo del mal (Joshua) en Muchocine.net
martes, 6 de mayo de 2008
A l'interieur
A l'interieur: aquí vemos una vez más el problema que tienen algunas producciones pequeñas en cuanto a dinero y distribución a la hora de llegar a todos los países. Y es que yo entiendo que es difícil que a nuestro país lleguen todas las cintas que se producen en Europa y los USA, pero creo que es un pecado que obras de la calidad de A l'interieur se queden sin una distribución y promoción adecuadas a la brillantez fílmica de la cinta que nos propone nuestro país vecino. Es de sobra conocido por todos la novedosa vertiente de cine de terror de calidad que nos vienen invadiendo los últimos años desde Francia, donde producciones con escasa promoción internacional se están haciendo un hueco cada vez mayor entre los amantes de dicho género, gracias en buena parte a los distintos festivales organizados tipo Sitges, que sirven como único trampolín y oportunidad para dar el salto internacional. Y eso es precisamente lo que le ocurre a A l'interieur.
A l'interieur es una obra firmada por los realizadores franceses Alexandre Bustillo y Julien Maury (que bien se lo debieron pasar durante el rodaje) de indudable perversidad que hará las delicias de todos los que nos consideramos goremaníacos. Llevaba ya tiempo esperando que la edición en DVD llegara a nuestro país, pero tras meses de esperar decidí abandonar mis esperanzas y hacerme con una versión original con subtítulos en castellano para poder disfrutar de la última joya del cine de terror francés. Tenía unas expectativas elevadísimas con este film y para ser sincero no me ha defraudado en absoluto. Tampoco es que las haya sobrepasado, sino que simplemente me ha aportado todo aquello que me había generado. Y es que como me ocurrió tras ver la impresionante Alta tensión del genio Aja, confirmo que me encandila la forma en que los franceses dan forma al terror y a todo lo que él genera -véase litros y litros de hemoglobina-.
A l'interieur es muy clara en su planteamiento. 80 minutos escasos de una tensión desbordante. 80 minutos de una perturbadora y opresiva puesta en escena. 80 minutos de duelo interpretativo entre dos féminas que lo bordan (atención a una perfecta Béatrice Dalle). 80 minutos de una angustiosa ambientación y entorno. Y lo que es más importante, 80 minutos de autentica masacre visceral, sanguinaria y perfectamente visual carnicería humana no apta para estómagos delicados. Y es que si por algo destaca A l'interieur no es precisamente por una genuina historia, sino por una brutal y explícita violencia poco -y mal- vista en el cine USA y perfectamente retratada en el terror gabacho. Para alguien como yo, amante y cinéfilo asiduo al género gore, slasher o de terror simplemente, resulta muy complicado que una obra de estas características te deslumbre o te impacte mínimamente, pero es que la experiencia que tengo con A l'interieur (y tuve en su día con Alta tensión) es de lo más satisfactoria. Si les impactó la presentación del asesino en Alta tensión, prepárense porque llega A l'interieur.
Pero hablemos claro, A l'interieur empieza mal, pese a unos originales y viscosos títulos de crédito. Empieza lenta, sin saber muy bien que está pasando, y a los 2 minutos de película, con el accidente de coche, ya sabes como va a acabar todo resultando previsible al 100% (aunque acertadamente al final no resulta así del todo). Pero que quieren que les diga, me importa poco su previsibilidad y su desarrollo inicial, pues a partir del minuto 30 es cuando empieza lo bueno, dando un giro argumental y narrativo de 180º y entrando de lleno en el cine slasher.
La gran baza de A l'interieur recae en su técnica y estética visual. Pocas veces hemos visto una sangre tan real en la pantalla, manchándolo y salpicándolo todo y a todos (atención a como es el baño al principio y como queda al final). Tiene unos efectos visuales y de casquería muy conseguidos con una densidad hemoglobínica logradísima y chorreante. La atmósfera que envuelve la casa es lúgubre y la fotografía gélida por momentos y cálida en otros, buscando siempre el impacto de la sangre en la pantalla y generando el contraste de esta (tonos calidos) en contraposición a decorados donde predominan los tonos fríos.
A destacar como he dicho -entre otras muchas cosas- la interpretación del reparto femenino, brillante en algunos momentos y sobreactuado en otros (en particular la versión malvada del personaje de Béatrice Dalle), y con algunos momentos irracionales como el cambio de personalidad en la heroína, embarazada, herida y con lanza en mano. No hay quien se lo crea. Reseñable también es la presentación de la agresora en la acción, la acertadísima banda sonora, estruendosa por momentos, pero en líneas generales muy bien escogida. Y por supuesto, un perfecto final que da cierre a la obra en oposición al clasista happy end que abunda tanto en el género.
Resumiendo, A l'interieur es la salvajada hecha cine. Dura y dificil de ver, pocas veces una cinta puede herir tanto la sensibilidad del espectador menos acostumbrado a este tipo de obras. Recomendable al 100% para amantes del terror y gore francés, A l'interieur es una sanguinaria propuesta que revolverá los estómagos de todo el que la vea. Impactante, transgresora y brutal. Puntuación: 8 sobre 10.
Leer crítica de A l'interieur en Muchocine.net
Publicado por
Jaime M.
en
11:48
3
comentarios
Etiquetas: Cine francés, Críticas, Festivales, Gore, Slasher, Terror
miércoles, 16 de abril de 2008
Quarantine, trailer y preview del remake de REC
Ya podemos ver aquí el primer trailer de Quarantine, el remake americano de nuestra querida [REC], la brillante película de Jaume Balagueró y Paco Plaza. Resulta sorprendente el mero calco que han hecho de la versión española, pues las escenas son exactamente igual, fotograma por fotograma, y prácticamente no existe ni la más mínima variación sobre el material original. Incluso, atención, se permiten el lujo de incluir EN EL MISMO TRAILER la última escena y que da el cierre a la cinta, destrozando cualquier tipo de emoción o sorpresa final. Me parece lamentable que esta secuencia se incluya en el trailer final de Quarantine.
En Quarantine se cambia L'Eixample barcelonés por unos apartamentos de Los Ángeles, el cuerpo nacional de bomberos y la policía local por los marines yankees. El resto es una mera copia plano por plano de la original (por lo menos en lo visto en el trailer) como ya hiciera en su día Gus Van Sant con Psycho; estrepitoso fracaso en el remake de Psicosis del maestro Hitchcock.
Quarantine se estrenará en los USA el próximo 17 de Octubre.
Si alguien tiene problemas para ver el video aquí tenéis un enlace alternativo.
Publicado por
Jaime M.
en
18:02
3
comentarios
Etiquetas: Documental, Noticias, Pre-Estrenos, Remake, Terror, Thriller, Trailers
jueves, 10 de abril de 2008
El caníbal de Rothenburg
El caníbal de Rothenburg: lo cierto es que no esperaba mucho de esta producción alemana con cierto regustillo a telefilme de Antena 3 los sábados por la tarde, pero que menos que un mínimo de estructura narrativa sólida acompañada de una lograda estética. Pues ni eso señores, ya que resulta una vergonzante propuesta con su -eso si- previo calificativo de "Basado en hechos reales", cosa que no dudo ya que realmente la historia que cuenta ocurrió en Alemania hace unos años. Aunque eso si, la coletilla anteriormente citada, da cierta solidez a los hechos narrados, creando una sensación de realidad aceptable e implicándote mínimamente con la cinta y sus personajes.
Pues bien, la sinopsis creo que es de sobra conocida por todos. Una universitaria alemana a punto de graduarse investiga para un trabajo el célebre caso del caníbal de Rothenburg, Oliver Hartwin, que asombró y horripiló a la opinión pública del mundo entero. Hartwin puso un anuncio en internet, por medio del cual conoció a un hombre, Simon Grombeck, que libremente quiso ser devorado por Hartwin. Poco a poco, la investigación de la joven se convierte en una peligrosa obsesión. Está inspirada en un caso real: el de Armin Meiwes quien fue condenado en enero de 2004 a ocho años y medio de prisión por la Audiencia Provincial de Kassel por homicidio, tras confesar haber matado al berlinés Bernd Jürgen Brandes, de 43 años.
Hasta aquí partimos de una premisa interesante, cosa que me impulso a ver esta cinta prohibida en Alemania pocos días antes de su estreno. Desgraciadamente se queda en eso, en una simple intención muy mal resulta por parte de su director Martin Weisz, especialista en rodajes de videoclips MTV'eros. Quiero creer que el realizador iba encaminado a rodar un truculento film sobre uno de los criminales más patológicos de la historia, pero finalmente acabó resultando un quiero y no puedo.
Para empezar podemos distinguir dos partes claramente diferenciadas en la película. Durante los primeros 40 asistiremos al festival de los flashbacks (a razón de 3 cada 10 minutos), cosa que me parecería aceptable siempre y cuando aporten un mínimo de interés o sentido a la historia. De alguna forma, la misión de introducir estos flashbacks es crear una especie de justificación a los actos del caníbal; pues vemos la traumática y perturbadora infancia sufrida por dicho caníbal. Otro de los objetivos de estos flashbacks sería el mostrar como transforma su personalidad de niño a adulto y como le resulta imposible aceptar nunca la muerte de su madre. Total, que ni por un lado ni por otro encuentro interesante esta primera parte de la cinta, pues cae reiteradamente en un aburrimiento total muy difícilmente soportable. Además, comentar lo vergonzante de las escenas en la infancia de ambos protagonistas, con ese filtro de película envejecida y en tonos sepia, que resulta un insulto para cualquier director de fotografía con una mínima experiencia en su campo. Insultante de todas todas.
En la segunda parte de la película, se nos muestra la vida adulta del caníbal, su vida profesional (haciendo él mismo la comida de una jornada laboral con por supuesto carne humana) y ¿su vida personal? por llamarlo de alguna forma. A partir de aquí comienza digamos, la parte menos mala de la cinta, tanto por la relación que mantienen asesino y victima como por la más o menos lograda estética lúgubre y aústera. El modo en que el director cuenta la historia y la atmósfera general que envuelve el filme está bien resuelto, resultando húmeda y opresiva.
En teoría, es una película de terror aunque supuestamente inspirada en un acto de amor. Un acto de amor y de mutua acuerdo entre los dos protagonistas, en el que uno quiere comer y el otro quiere ser comido. Quiere resultar un thriller psicológico planteando una angustia terrible al espectador y se queda en un mero telefilme donde lo único reseñable es su corta duración.
Me permito el lujo de avisar a aquellos que, como yo, esperen un festival gore que se abstengan de ver esta cinta, pues a parte de que prácticamente no hay violencia -hasta los últimos 10 minutos- la violencia que se muestra es implícita; es decir, no se muestra abiertamente. Esto puede ser muy peligroso porque puede salirte bien (Hard Candy) o puede salirte muy mal (El caníbal de Rothenburg).
Pese a todo, esta película debió gustar bastante (y no me explico el porqué) puesto que fue bien recibida en varios festivales de cine y que cuenta en su haber particular con varios premios entre los que destacan los de mejor actor, mejor fotografía y mejor dirección en el Festival de Sitges.
En resumen, El caníbal de Rothenburg me ha parecido realmente aberrante. Lenta, aburrida y de una factura muy irregular. Lo mejor son sus escasos 85 minutos de duración (menos mal) y su estética de cara al final de la cinta. Los actores justitos, cumplen con su papel pero sin sobresalir. Se podía haber logrado mucho más con este planteamiento. Una lástima. Mi recomendación es alejarse de ella salvo problemas de insomnio. Puntuación: 2 sobre 10.
Leer crítica de El caníbal de Rohtenburg en Muchocine.net
Publicado por
Jaime M.
en
11:38
5
comentarios
Etiquetas: Cine alemán, Críticas, Gore, Terror, Thriller
martes, 25 de marzo de 2008
30 días de oscuridad
30 días de oscuridad: mucha expectación generó en mi la noticia de que el director de la magnífica Hard Candy iba a dirigir una cinta sobre vampiros. Mi expectación fue bajando cuando me enteré que el actor-héroe responsable de interpretar el personaje principal del film iba a ser un banal Josh Hartnett. Aún así no perdí la esperanza de poder disfrutar de una buena cinta, entretenida, con una buena historia -que no sobresaliente- y las dosis abundantes de sangre y gore que tanto me agradan y que tan necesarias son en este género.Si bien 30 días de oscuridad no ha cumplido plenamente mis expectativas iniciales, no me ha defraudado tanto como creía tras leer las malas críticas cosechadas en sus primeras semanas de cartelera cinematográfica. Y es que David Slade, director de esta cinta y responsable también de la potente y cruda Hard Candy, es un buen director. Sabe llevar el pulso narrativo a su terreno, y le imprime un ritmo poco convencional en un film de estas características, que si bien puede que no llegue a todo el público, para mi solventa con creces la ardua tarea de tocar un género donde prácticamente está todo visto.
La cinta de Slade parte de un planteamiento inicial de lo más atractivo, pero que conforme avanzan los minutos, va perdiendo fuelle. La acción se desarrolla en un pueblo de Alaska que anualmente le esperan 30 días seguidos de oscuridad total. El sol se pone y durante un mes la noche gobernará sobre el día. Con esta premisa, el pueblo resulta de lo más atractivo para cualquier chupasangre y efectivamente, esta ausencia de luminosidad es aprovechada por el grupo de vampiros creados por David Slade. Aunque no se nos informa de donde vienen los vampiros, poco importa, pues sabemos de sobra que sus intenciones son principalmente alimentarias y en forma de carne humana.
Tras la pausada presentación de personajes, donde la relación entre Eben (Josh Hartnett) y Stella (Melissa George) está un poco cogida con pinzas y carente de interés, comenzará una apabullante y potente puesta en escena, donde los vampiros serán los verdaderos protagonistas de esta historia, relevando a un inexpresivo Josh Hartnett a los últimos peldaños de la interpretación. Y es que en 30 días de oscuridad, queda reflejado que apenas puede aportar otra cosa que no sea su atractivo físico a los personajes que encarna. Y es que sobre él, recae todo el peso de la película al coronarse como el héroe de esta, cosa que le viene demasiado grande. Nadie se cree su actuación, hacha en mano en plan Jack Torrance en El resplandor y degollando vampiros por doquier. Suspenso para la dirección de casting.
En cuanto a la acción desarrollada, David Slade la solventa con bastante elegancia, dotando de la sangre necesaria a las escenas de violencia y quedando patente algunos de los tics más comunes de las cintas de serie B. Eso si, algunas escenas son un mero calco de films como 28 días después o Amanecer de los muertos, y en cuanto a la estética y puesta en escena se nos vienen a la cabeza cintas como Asalto a la comisaría del distrito 13 (la clásica de John Carpenter) o La Cosa también de Carpenter.
Destacar una conseguida fotografía gélida de 30 días de oscuridad, acorde con el clima que representa la película, con claros tonos y filtros azulados y apagados que tan bien sobresalen en contraste con el color de la sangre. Destacar también el brillante plano cenital que nos brinda Slade (muy al estilo de la introducción de Amanecer de los muertos) y en el que se desarrolla la acción en cada centímetro de la pantalla, viendo los numerosos ataques que los chupasangres ejercen a los habitantes del pueblo desde un mismo punto de vista. Sencillamente brillante.
En definitiva, 30 días de oscuridad acaba siendo una propuesta entretenida que gustará a los amantes del género de terror y vampiros; el resto de público abstenerse. Poca cosa nueva es lo que aporta esta cinta, pero pese a ello resulta un producto diferente a pesar de sus tópicos. Se salva por un final bien resuelto que no acaba como cabría esperar; y por una excelente labor de producción, dirección artística y maquillaje. David Slade salva los muebles con una cinta menor a su antecesora pero superior a la media de facturaciones producidas en Hollywood. Y es que era mucho pedir que sellara un film redondo como lo fue en su día Hard Candy, con la maravillosa Ellen Page haciendo las veces de antiheroína. Puntuación: 6,5 sobre 10.
Leer crítica de 30 días de oscuridad en Muchocine.net
jueves, 28 de febrero de 2008
Sweeney Todd, el barbero diabólico de la calle Fleet
Sweeney Todd, el barbero diabólico de la calle Fleet: primera escena, primera canción, primera decepción. Esa fue mi impresión tras los primeros 5 minutos de Sweeney Todd, y tras unos títulos de crédito iniciales -eso si- de lo más originales y conseguidos.
Antes de nada, diré que no soy muy aficionado a los musicales; de hecho los aborrezco y únicamente me ha gustado el clasicazo y obra de arte Cantando bajo la lluvia, y la modernísima visión del siempre visionario Baz Luhrmann sobre el Moulin Rouge. Pero con Sweeney Todd tenía serias esperanzas para abandonar mi tendencia de desechar los musicales. Desgraciadamente no ha sido así. Personalmente, no la definiría estrictamente como un musical, sino como una sucesión innecesaria de reflexiones entonadas por parte de los protagonistas, carentes de intensidad y emoción y rayando la pesadez en momentos como cuando el joven marinero canta su amor a Johanna (véase, I feel you... Johanna). Una vez vale, dos pase aún, pero no repitamos esta patochada de canción por tercera vez por favor. Te entran ganas de coger las cuchillas de afeitar del propio Depp y cortarte las venas antes de que acabe la canción-reflexión-pensamiento del marinero.
Sencillamente, si vas a hacer un musical, asegúrate de que las canciones incluidas conecten con el público, rebosen grandiosidad, fluyan entre los minutos de la cinta y conecten las escenas; pero desgraciadamente, esto no ocurre en Sweeney Todd (por lo menos para mi) ya que las canciones acaban cansando y aburriendo al personal hasta el mismo coma (y recen porque no las repitan), no existe ningún virtuosismo ni puesta en escena destacable (salvo la intervención de Todd por la calle buscando "clientes") y la música acaba resultando monótona y carente de ritmo, pecando de falta de fuerza musical; requisito indispensable en cintas de este género.
En cuanto al guión de Sweeney Todd, tenemos a un barbero al que en el pasado, el juez Turpin, le arrebató a su mujer e hija, y lo encarceló por un crimen que nunca cometió. 15 años después, el barbero buscará venganza volviendo a un gótico Londres y reabriendo una vieja barbería en la calle Fleet encima de la tienda de empanadas de la señorita Lovett (lo mejor de toda la cinta). Con un simplista guión, el primer asesinato de Todd se hace esperar casi media hora, y para verlo tendremos que soportar una extensísima presentación de personajes, unas 5 aburridas canciones y los típicos flashbacks que lo único que hacen es romper el ritmo de la obra. Pero no todo iba a ser malo en Sweeney Todd, ya que si en algo es bueno Tim Burton es en crear mundos bizarros, oscuros y aterradores. Sweeney Todd es toda una declaración de intenciones y más que nunca lleva el sello Burton inscrito en ella.
Adaptando el musical que Stephen Sondheim compuso en 1979, Burton crea un peculiar retrato sobre la violencia y la venganza que enlaza a la perfección con la estética gótica y mórbida del universo del realizador. Con un Londres muy victoriano, Tim Burton recrea un mundo oscuro y bizarro, rozando lo deprimente y sólo al alcance de muy pocos. Técnicamente, la cinta es casi perfecta, destacando en las obras de Burton la dirección de arte (por la cual se ha llevado el Oscar), el maquillaje, vestuario, ambientación y fotografía.
Los actores se muestran en todo momento entregados con su trabajo, sobretodo una fenomenal Helena Bonham Carter -novia del realizador- como cocinera de unas empanadas un poco "especiales". Johnny Depp por su parte está simplemente correcto y al nivel al que nos tiene acostumbrados. Comentar la sinergia negativa que mantienen ambos protagonistas; actuando mejor en escenas separadas que conjuntas. La conexión o química que existe entre ambos brilla por su ausencia, lo que sin duda resulta un lastre para Sweeney Todd. Resaltar la actuación de un excéntrico Sacha Baron Cohen (donde estará su Ali G...¿?) que pone la nota de humor y nos regala una de las mejores escenas de la cinta junto a Depp (el duelo de barberos).
En resumen, obra correcta pero menor a lo que nos tiene acostumbrados Tim Burton. Sweeney Todd acaba siendo un aburrido musical carente de fuerza musical, repetitivo al 100% y con un simplista guión lleno de fallos y agujeros, donde todo el peso de la cinta recae en la dirección artística y de producción, así como en las interpretaciones de la pareja protagonista (por separado). Totalmente justificada su ausencia en las nominaciones de Mejor película y Mejor director para los Oscar. Puntuación: 6,5 sobre 10.
Publicado por
Jaime M.
en
10:19
2
comentarios
miércoles, 9 de enero de 2008
Halloween, el origen
Halloween, el origen: Resulta muy difícil plantarse a realizar un remake de una de las obras maestras del cine de terror o slasher de los años 70 y salir no sólo airoso sino que aprobado con nota. Pero Rob Zombie puede con todo. Me gusta el cine de Rob Zombie, no tanto La casa de los mil cadáveres (excesivo freakismo para mi) y demasiado Los renegados del diablo (genialidad extrema). Y ahora nos llega con el remake de Halloween, si señor. Dividimos el film en dos partes claramente diferenciadas. La primera, de absolutos 45 minutos maestros, rodados con pulso firme y determinación, y la segunda, de otros 50 minutos, pero que peca demasiado de previsibilidad en el cine de género y prácticamente no aporta nada nuevo; eso sí mucho superior a la media. Todavía estoy impresionado con la primera y soberbia parte del film. Se atreve a profundizar en la psicología del personaje de Michael Myers desde la infancia hasta su posterior fuga 17 años después. Si Carpenter conseguía sobrecoger al espectador en los 10 primeros minutos de Halloween, con esa cámara subjetiva realmente espeluznante, Zombie no sólo alarga la secuencia, sino que te sumerge en los orígenes de la mente de un precoz asesino (genial el niño que da vida a Myers y ese guiño del director a Kiss en la camiseta del chaval). Rob Zombie respeta al 100% el personaje y la historia original de Carpenter, dejando claro que él sólo le aporta un nuevo enfoque o punto de vista. Así, durante los primeros 45 minutos de metraje, el director se dedica a desgranar de forma agobiante, al niño Myers de 10 años que todos conocemos, pero que nunca antes habíamos visto y sabido de sus orígenes. Tras esta primera parte llega al auténtico remake, y es cuando Zombie pierde parte de la brillantez y agilidad de la que dota a la primera parte, para caer en el pasotismo y la previsibilidad que caracterizan estas cintas. Pese a todo ello, altamente recomendable por su primera parte. Atención a Malcolm McDowell (Alex en La naranja mecánica) como el doctor Samuel Loomis. Puntuación: 7 sobre 10.
lunes, 7 de enero de 2008
Saw IV
Saw IV: Definitivamente, la saga de Saw ha llegado a su fin. No a su fin como franquicia, ya que Lions Gate parece la gallina de los huevos de oro con Jigsaw, y mientras dure aprovecharán el tirón que tiene para hacer Saw V y Saw VI. Digo que se ha acabado por su guión, factura, historia y calidad. No se puede estirar más una saga cuando no da más de si. Si ya con la tercera parte el nivel bajó considerablemente, ahora esta cuarta no hay por donde cogerla. En primer lugar, esa narración incoherente a través de flashbacks, mezclando pasado y presente..., Sr.Lynn Bousman, con todos mis respetos usted no es (ni será a este paso) Iñarritu en Amores Perros o 21 gramos, y ni mucho menos Nolan en Memento o Tarantino en Pulp Fiction; entonces no lo intente por favor, deje eso a los profesionales de verdad. De narración zarrapastrosa, con multitud de agujeros negrísimos e incoherencias de guión nos la intenta colar distorsionando la realidad y mezclándonos continuamente flashbacks con actualidad. A todo esto le sumamos el (im)previsible giro argumental del final -típico en la saga- y tenemos una basura en toda regla. ¿Es que no se dan cuenta de que el giro de guión quedó más que agotado en la primera parte y si me apuras en la segunda? Pues no, parece que no lo entienden. Y para colmo, de los 83 -interminables-minutos que dura quitando créditos finales, 10 minutos se corresponden a escenas pasadas de las anteriores entregas, con lo cual queda reflejado la carencia de ideas por parte del equipo y la necesidad de rellenar metraje con flashbacks innecesarios que lo único que hacen es liar al espectador. Para los fans de la casquería y el gore, entre los que sin duda me encuentro, destacar únicamente la escena de la autopsia a Jigsaw con todo lujo de detalles y una única "prueba". Lo único que la hacia realmente interesante (las pruebas) ha perdido su originalidad y gracia. Una lastima, sin duda la peor de la saga, cogida de la mano junto con la 3. Por último, la frase vivo o muerto, tu decides acaba cansando cuando la oyes 20 veces... Renovarse o morir, nunca mejor dicho. Puntuación: 4 sobre 10.
jueves, 13 de diciembre de 2007
[REC]: Crítica
Pues hoy le toca el turno a [REC], el último largometraje del siempre interesante Jaume Balagueró. En esta ocasión, Balagueró esta acompañado por un viejo amigo suyo; Paco Plaza. Todo aquel que me conoce, sabe que tengo una predilección especial por el director catalán (el último maestro del cine de terror español post moderno).
Mi tocayo Jaume, ha conseguido firmar obras magníficas con en el sello nacional, y ahora con [REC] lo ha vuelto a repetir, pues ha rodado un excelente largometraje que consigue mantenerte en tensión durante gran parte del metraje.
Aparte de esto, [REC] se ha convertido en apenas tres semanas, en la segunda película española más taquillera de 2007, por detrás de "El Orfanato". [REC], que hasta la fecha ha recaudado 6 millones de euros y subiendo día tras día, tendrá una versión producida en EE.UU. que se titulará "Quarantine" y que terminará de rodarse el 17 de diciembre en Los Angeles. Dato curioso es que el acuerdo de realizar el remake americano se había consolidado semanas antes incluso del estreno oficial en las salas españolas, lo cual indica el grado de maestría ejecutado en la dirección de Balagueró y Plaza.
Corría el año 99, cuando visioné la fantástica "Los Sin Nombre". Había llegado a mis manos no se ni cómo, y pronto se convirtió para mi en un referente del género de terror psicológico. Con una factura técnica y ambientación impecable, no necesita de monstruos ni de continuos incrementos de volumen (sustos artificiales) para agilizar el ritmo y tensión del film. Con un final totalmente desesperanzador e inquietante y rodeado de una aterradora atmósfera, Balagueró firmó un más que notable estreno en el difícil mundo del largometraje. Previamente había rodado los cortos, Alicia (1994) y Días sin luz (1995) que podeis ver pulsando el enlace. A partir de aquí, comencé a seguir la carrera de un futuro maestro del género.
Luego vinieron "Darkness" (2002) y "Frágiles" (2005) que continuaban la estela de "Los Sin
Nombre" pero para mi, sin llegar a superarlas (si bien es cierto que Darkness se le acerca bastante). Había conseguido firmar dos buenas películas, pero de cierta manera parecía que lo que estábamos viendo ya lo habíamos visto antes, como un refrito de lo anterior. No consiguió impactar tanto como con su ópera prima,
y eso que contó con un presupuesto 10
veces mayor que en "Los Sin Nombre".
En 2006, rodó un episodio ("Para entrar a vivir", mediometraje de 60 minutos) de los que componen el 'remake' de "Historias para no dormir" de Chicho Ibañez Serrador, con cierta solvencia pero a un nivel más bajo de lo que todos esperábamos (exigíamos) de Balagueró.
Y en pleno otoño fue cuando llegó a nuestras salas [REC]. Rodada como un falso documental digno del mismísimo "España directo", ha sido la autentica triunfadora de la última edición del Festival de Sitges con 5 galardones. Mejor dirección, Mejor actriz (Manuela Velasco); Gran Premio del Público, Premio José Luis Guarner de la Crítica (por unanimidad) y Mención Especial Méliès d'Argent (que distingue a las mejores producciones de corte fantástico vistas en el certamen) son los premios otorgados al último largometraje de Balagueró y Plaza.
La crítica (muy dura generalmente con este tipo de género) se ha rendido a [REC]. Su peculiar estética de 'cámara en mano' nos regala un docu-film de la forma más cercana posible a la realidad, involucrándonos al 100% en la acción de lo que está pasando, con lo que se está rodando.
Desde el primer minuto, asistimos a un verdadero -falso- documental (muy acertada la idea de no incluir los títulos al comienzo). Nada más empezar, vemos a Ángela en escena (una chica muy mona y sencillamente natural) y como prepara la introducción al reportaje que le han encargado. Tras ella, se encuentra Pablo, el cámara y fiel aliado y amigo de Ángela en la próxima pesadilla que les aguardará unas horas después. A lo largo de los próximos 10 minutos, se nos muestra (como en un autentico reportaje) la vida de los bomberos de Barcelona. Vemos como viven los momentos previos a cualquier llamada de emergencia, y su posterior actuación. Una introducción necesaria para el film, y que no cae en el aburrimiento, gracias en buena parte a la genial actuación de una muy natural Manuela Velasco.
Minutos más tarde, llegamos al verdadero meollo de le película. Se recibe una llamada de socorro en un edificio de L'Eixample barcelonés. Aparentemente no es más que una misión rutinaria, pero derivará en una autentica pesadilla para nuestros personajes.
Punto a favor de los directores, es la estética y ambientación que se le ha dado al edificio en
cuestión, sacándole el máximo partido a una comunidad de vecinos cuanto menos pintoresca.
No falta nadie en el reparto coral, desde la pareja de chinos, hasta el argentino amanerado, pasando por el practicante soltero y además presidente de la comunidad.
El trabajo de casting ha sido perfecto, pues los actores, tanto el equipo de bomberos, como los vecinos, consiguen a base de naturalidad y buena fé que no creamos al 100% sus actuaciones (increíble la pareja de ancianos explicando que es lo que ocurre). Sinceramente, ha sido un acierto el seleccionar actores totalmente desconocidos para el film, consiguiendo de esta forma que te involucres más aún si cabe en la película, pues consiguen con una interpretación tan natural y convincente que te creas de verdad que estas viendo un reportaje de telerrealidad.
El ritmo de la obra es frenético. Desde que llegan al edificio, tienes la sensación de que la tensión no va a parar hasta los títulos de crédito. Y en efecto, con una puesta en escena que pone los pelos de punta, consigue mantener al espectador en un grado máximo de atención en el visionado.
Cierto es que las comparaciones son odiosas, y [REC] cabalga a medio camino entre el montaje de cámara en mano de "El proyecto de la bruja de Blair" y la infección vírica de "28 días después" y "Resident Evil". Personalmente, creo que la angustiosa atmósfera que rodea a
[REC] es infinitamente superior a la realizada en la bruja de Blair. La acción transcurre de forma más vigorosa y eso el público lo nota.
Desde el momento en que abren la puerta de la vivienda de la anciana, una sensación de desasosiego se apodera de ti, y sabes que no te librarás de ella hasta pasados los 70 minutos del metraje restante.
Pero no todo va a ser emoción, ya que el reparto se toma un descanso a mitad del visionado para dar un respiro al espectador y posteriormente llegar al climax final casi exhausto.
En esta parte central del film, los realizadores se limitan a sacar el máximo partido de sus actores e incluso se permiten el lujo de adentrarse en una vía cómica -véase la escena de la china-. Pero el descanso dura poco, lo justo para reponerse unos minutos y volver a la carga con la metralla final. 
Desde que se descubre el verdadero motivo de la infección (con algunas incoherencias de guión), nos aguardan 30 minutos de acongoje, pues desde aquí hasta el último segundo, los directores se toman en serio su trabajo y exponen todas sus armas de manera muy acertada para dejar al publico en pleno coma terrorífico. Consiguen transmitir ese miedo provocado por la claustrofobia que hacen sentir a los espectadores.
Increíble la escena de la 'niña enferma' de pie, mirando fijamente al policía y a un vecino.
Cierto es, que algunos sustos son predecibles, y puede que algunas reacciones sean ilógicas, pero estando realmente en una situación similar... ¿somos capaces de pensar racionalmente? ¿o nos movemos por impulsos?.
Del reparto ¿que decir? Una estupenda y primeriza Manuela Velasco en el papel de reportera hace que el film salga a flote por si solo. Totalmente merecedora del galardón recogido en
Sitges, nos regala una actuación extremadamente natural y suelta, aunque con momentos -eso si- un poco sobreactuados y exagerados a lo Johnny Depp como Jack Sparrow. Me refiero a los gritos de: no toque la cámara, lo que esta pasando aquí tiene que estar grabado y ser enseñado al público, estamos haciendo nuestro trabajo... snnifff conmovedor...
Pero bueno, sin quitarle mérito, un 10 para Manuela Velasco, que nos brinda una frase mítica como: Pablo grábalo todo..., por tu puta madre. Great !!
En cuanto al resto de actores pues lo dicho, en general todos muy naturales, representando el arquetipo de personajes que les han sido asignados. Mención especial merecen la pareja de ancianos, que no sé yo si serán actores profesionales, porque lo hacen estupendamente.
La madre de la niña enferma con anginas también muy bien, así como el argentino, el practicante, el bombero calvo, la pareja de chinos (atención a la escena de la china explicando que esta pasando) etc.
El único que no me convenció mucho fue el policía joven. Cuando grita, se nota muy forzado y canta un poco. Pero bueno, no iba a ser perfecto todo el reparto.
En lo referente al apartado técnico, me pareció sublime. Tanto la estética rompedora de 'camara en mano' como la atmósfera creada durante toda la película es impresionante. Los efectos especiales, están bastante conseguidos aunque el film no los requiera en abundancia. Los efectos sonoros logradísimos, el sonido de los infectados resulta realmente aterrador. Me pareció un acierto la ausencia de banda sonora; de esta forma parece todo mucho más real, y al fin y al cabo eso es lo que pretenden los directores.
Aunque es cierto que, en dos escenas se les escapan una especie de efectos de sonidos que ayudan a crear emoción, pero que simplemente me parecieron artificiales y que sobraban totalmente en la escena.
Mención especial requiere la fotografía de los 15 minutos en el ático del edificio. Esa lúgubre habitación rodeada de fotografías antiguas, de crucifijos e imágenes santas...
Impresionante la ambientación lograda en los últimos minutos de metraje, una de las habitaciones mas aterradoras que he visto nunca en una sala de cine.
Lo malo, una explicación final a lo ocurrido demasiado atropellada y metida con calzador. No puedes dar una explicación razonable de lo que ha pasado en 80 minutos en solo 3 minutos. Salvo esto, los 10 minutos finales se convierten en todo un portento de dirección. Me parece que están rodados milimétricamente a la perfección, incrementando la angustia y desasosiego sufrida hasta el momento a su máximo exponente.
Recomendación: ir a verla sin saber nada de ella, sin haber visto el trailer, sin crearte expectativas y a ser posible sin la chiquillería típica de estas películas. Una fila llena de hormonados adolescentes pueden fastidiarte el visionado. Mis felicitaciones a aquellos que la vieron en el preestreno en Sitges.
En definitiva, un planteamiento cinematográfico inteligente y de lo más original. Pocas veces hemos visto una idea que resulte tan efectiva como lo ha sido [REC]. Un espectáculo rápido y terrible en forma de falso reportaje televisivo, envuelto por una densa niebla de angustia y horror a partes iguales. Una auténtica aventura de acción en primera persona que te hará sentir realmente agobiado, aderezada con un guión más que notable, consigue sostener la película con toda la credibilidad del mundo.
Películas como esta hacen que todavía nos quede esperanza en el cine español, y más concretamente en el cine de terror español, echado por tierra gracias a producciones del tipo "La monja", "Tuno negro" o "School killer" por poner unos ejemplos.
Gracias a Balagueró y Plaza, podemos disfrutar de una de las mejores películas de terror rodadas en territorio español, por no decir la mejor y más aterradora, con el permiso de "Los otros" y "El orfanato".
Hoy en día, el futuro del cine español de terror está en manos de gente como Balaguero, Amenabar, Bayona y poco más, y esperemos que continúe así por muchos años. Para que luego digan cuatro ineptos que el cine español está perdido...
- Lo mejor: los últimos minutos en el ático y la atmósfera que los rodea
- Lo peor: algunos agujeros de guión
Valoración global: 9 sobre 10
________________________________________________________
TITULO ORIGINAL: [REC]
AÑO: 2007
DURACIÓN: 85 min
PAÍS: España
DIRECTOR: Jaume Balagueró & Paco Plaza
GUIÓN: Jaume Balagueró, Paco Plaza, Luiso Berdejo
FOTOGRAFÍA: Pablo Rosso
REPARTO: Manuela Velasco, Ferran Terraza, Jorge Serrano, Pablo Rosso, David Vert, Vicente Gil, Martha Carbonell, Carlos Vicente, María Teresa Ortega, Manuel Bronchud, Claudia Font PRODUCTORA: Filmax
WEB OFICIAL: http://movies.filmax.com/rec/
GÉNERO Y CRÍTICA: Terror - Intriga
SINOPSIS: Cada noche, Ángela (Manuela Velasco), una joven reportera de una televisión local, sigue con su cámara a un colectivo distinto. Esta noche les toca a los bomberos, con la secreta esperanza de poder vivir en directo un impactante incendio. Pero la noche trascurre extremadamente tranquila. Y cuando por fin reciben la llamada de una anciana que se ha quedado encerrada en su casa, no les queda otro remedio que seguir a un grupo de bomberos durante su ”misión“ de rescate. En el edificio donde vive la anciana, los vecinos están muy asustados. Demasiado. La mujer, encerrada en su piso, lanza unos gritos desgarradores... Los bomberos destrozan la puerta y, seguidos por Ángela y el cámara, encuentran a la anciana semiinconsciente, rodeada por decenas de gatos. De pronto, la mujer se lanza sobre un bombero, mordiéndole salvajemente, delante de los incrédulos compañeros y del objetivo de la cámara. Es sólo el inicio de una larga pesadilla y de un dramático reportaje único en el mundo: cuando los otros bomberos se llevan al herido, descubren que la única salida del edificio está bloqueada por las autoridades. El edificio ha sido puesto en cuarentena. Parece que un extraño virus se ha propagado en el interior.
Publicado por
Jaime M.
en
11:00
2
comentarios
Etiquetas: Cine español, Críticas, Documental, Terror, Thriller, Zombies



